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Lemmings (lemmini), unos roedores muy especiales

Lemmings (lemmini)

Dentro del grupo de los mamíferos hay unos pequeños roedores territoriales llamados popularmente como lemmings, que según algunas clasificaciones taxonómicas conforman la tribu lemmini. Estos pequeños y escurridizos animalitos están emparentados con el hámster y junto con otros roedores como las ratas, ratones, campañoles, entre otros, conforman la familia Cricetidae.

A continuación conoceremos información importante sobre los lemmings, destacando sus características, su alimentación, dónde habita, además analizaremos el mito que existe sobre los lemmings suicidas, si es cierto y por qué lo hacen.

¿Qué es un lemming?

Como ya se adelantó al principio del texto, los lemmings son un grupo de roedores mamíferos con alta tasa de reproducción, alcanzando picos máximos cada cuatro años, les encanta cavar por lo que construyen sus nidos bajo la superficie, cavando en el sustrato, que varía en base a la época, pudiendo ser suelo o nieve.

En diversos países se conoce por su nombre vulgar que en inglés es lemming, este nombre se mantiene con ligeras adaptaciones o modificaciones dependiendo de la localidad, mientras que lemming en español puede ser nombrado como leminos.

¿Cuántos tipos de lemmings existen?

Actualmente se conocen 5 géneros, repartidas en la zona norte tanto del continente americano como europeo y Eurasia, pero solo tres pertenecen a la tribu lemmini, estos son Lemmus, Myopus y Synaptomys, los otros géneros son Dicrostonyx y Eolagurus. Las diferencias que poseen entre ellos abarcan colores y tamaños, pues las costumbres y otros hábitos como el alimenticio son similares.

Algunas especies de lemmigs son las siguientes:

En la tribu lemmini hacen vida las especies Lemmus, entre ellas Lemmus lemmus, Lemmus sibiricus, Lemmus amurensis, por la parte género Myopus la única especie es Myopus schisticolor y por el género Synaptomys están Synaptomys borealis y Synaptomys cooperi.

Características de los lemmings

Estos pequeños mamíferos resultan de fácil reconocimiento, pues poseen un cuerpo en forma de ratón con un parecido bastante cercano a los hámster, pero a diferencia de estos, los leminos son unos roedores que poseen una actitud bastante agresiva. Entre las características principales tenemos las siguientes:

Morfología externa: son animales de un cuerpo compacto, una cola corta al igual que sus orejas, además posee una piel fina que está recubierta por un denso pelaje.

Tamaño y peso: en lo que respecta al tamaño no son muy grandes, pueden llegar a medir unos 15 cm para los ejemplares más grandes, mientras que el rango mínimo esta alrededor de las 7 cm. De igual forma el rango de peso de acuerdo a su tamaño varía entre los 50 a 100 g.

Color: la coloración varía de acuerdo a la especie que se trate, incluso puede variar entre tonalidades claras y oscuras dependiendo de la estación del año, presentan colores blancos, marrones, pardos, amarillos y algunos tienen franjas a modo de collar entre el cuello y el pecho, por lo que reciben el nombre de lemmings de collar.

Comportamiento de los lemmini

Los lemmini son animales con un comportamiento peculiar, en primer lugar tienen un comportamiento agresivo y son muy territoriales, por lo que los adultos suelen expulsar a los más jóvenes y menos experimentados de su zona. Debido a esta actitud se consideran como animales que les gusta andar en solitario, y solo se reúne durante la etapa o procesos reproductivos y cuando migran de forma masiva.

Son realmente activos, siempre en busca de alimento, a pesar de vivir en zonas con climas fríos donde cualquier otro mamífero u otras especies animales preferirían hibernar, los lemmings hacen su vida debajo de las capas de nieve. Para ello realizan preparaciones previas, durante la época de abundancia de comida guardan raciones que les servirán durante el invierno, también buscan parte de su alimento en la nieve mediante la excavación de galerías.

Cuando las condiciones climáticas y de alimentación son favorables, además de otros factores, los leminos sufren un auge reproductivo, donde la tasa de natalidad aumenta a niveles insostenibles. De manera general se sabe que esto ocurre de forma cíclica, aproximadamente cada cuatro años y cuando esto sucede se denomina como año de lemming.

Hábitat y distribución de los lemmings

Están distribuidos en la zona norte del planeta, específicamente en zonas templadas que abarcan países como Canadá y Estados Unidos en el continente americano, son frecuentemente encontrados en la zona euroasiática.

El hábitat donde hacen vida estos roedores son zonas biogeográficas bien definidas, algunos los hacen en zonas de poca vegetación con temperaturas frías en prácticamente todo el año, dichas zonas o biomas se conocen con el nombre de tundra.

De igual manera, otras especies lo hacen en bosques boreales, zonas pantanosas que en ocasiones se forman por el deshielo y zonas de pastizales propias del área del ártico, siempre haciendo sus nidos y madrigueras por debajo del suelo para protegerse de los fuertes vientos característicos de la zona.

¿Qué comen?

La alimentación de la tribu de los Lemmini y el resto de las especies, es de tipo herbívora con pequeñas diferencias o preferencias entre unos y otros, de forma general entre las plantas que consumen se encuentran los pastos, musgos y líquenes, también pueden ingerir raíces, semillas, bayas y hongos.

Debido a que estos alimentos no son una fuente altamente nutritiva, los lemmings la compensan con un forrajeo constante alimentándose lo que más puedan durante el tiempo que puedan. Por ello, una característica de los roedores que incluye a los leminos, es que sus dientes incisivos, para cumplir con esta tarea sin sufrir consecuencias, crecen y crecen sin parar durante toda su vida, lo que le resulta ideal para su estilo de vida.

Importancia ecológica de los lemmini

Los pequeños y peludos lemmings representan un factor fundamental para el ecosistema de tundra, en primer lugar forman parte de los consumidores primarios de la zona, por lo que son uno de los primero eslabones de la cadena alimenticia. Un aumento o disminución en su población tiene un efecto directo sobre sus depredadores como el zorro ártico (Vulpes lagopus), búho nival (Bubo scandiacus) y el págalo rabero (Stercorarius longicaudus).

Al aumentar la población de leminos, sus depredadores también tienen la oportunidad de reproducirse, ya que hay una mejora en las condiciones, específicamente en la abundancia de alimentos, pero de manera contraria, si los roedores son escasos, los depredadores sufrirán e incluso podrían morir de hambre.

Otro factor ecológico importante ocurre con la vegetación, si bien los leminos son herbívoros también contribuyen a que los nutrientes que necesitan las plantas para crecer regresen al suelo. Esto sucede por la excretas de estos mamíferos roedores, que pueden tapizar el terreno donde hacen vida y durante la descomposición enriquecen el suelo para que sea útil para las plantas nuevamente.

Lemming suicida

Tal como se nombró al principio del texto, el mito del lemming suicida se ha hecho muy popular y conocido, esto debido a algunos comportamientos que tienen en algunas épocas. Actualmente se sabe que este hecho es solo un mito y que los lemmings no corren desesperadamente en busca de su muerte, sino que es algo que sucede cuando la población aumenta de manera frenética y el espacio se queda pequeño para sostenerlos a todos.

La lucha por el espacio y el alimento se torna agresiva, y junto con otros factores empujan a los lemmings a realizar las conocidas migraciones masivas, estas migraciones provocan que muchos de ellos pierdan su vida al no poder sortear los obstáculos del terreno, algunos caen por los acantilados y mueren ahogadas, son presas de sus enemigos y también mueren por enfermedades, por lo que la población queda mermada considerablemente. Actualmente hay diversas hipótesis que tratan de explicar este fenómeno, pero queda descartada la teoría de los lemmings suicidas.

Ficha informativa sobre los Lemmings (lemmini)

Referencias

  • Batzli, G. & Pitelka, F. (1983).
  • Fejfar, O. & Repenning, C. (1998).
  • Rodgers, A.; & Lewis, M. (1985).
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