Murciélago blanco hondureño, Ectophylla alba ¡sorpréndete!

Murciélago blanco hondureño, Ectophylla alba
Charlie Jackson/CC BY 2.0

El murciélago blanco hondureño es un animal sumamente extraño, una expresión genial de la naturaleza, su tamaño y aspecto despiertan la curiosidad y la ternura. Pertenece a la familia Phyllostomidae y su nombre científico es Ectophylla alba. Es el único perteneciente al género Ectophylla. También se conoce como murciélago albino y murciélago de nariz chata.

Los murciélagos son los únicos mamíferos que pueden volar, existen más de 1300 especies y representan la quinta parte de la totalidad de las especies de mamíferos del planeta. El murciélago blanco hondureño es uno de sus ejemplares más peculiares. Descubre las características y hábitos de este maravilloso animal.

El murciélago blanco hondureño, un animal muy extraño

Este pequeño animal mide 3 ó 4 cm y solo pesa siete gramos. Está cubierto por un pelaje blanco, brillante y esponjoso. La nariz, orejas y algunas partes de sus patas y alas son de color entre amarillo y naranja. Su nariz sobresale llamativamente de la cara en forma de hoja triangular. Sus orejas son grandes en comparación con el resto del cuerpo.

¿Dónde viven Ectophylla alba?

Distribución del murciélago blanco hondureño, Ectophylla alba

El murciélago blanco hondureño tiene una distribución geográfica relativamente restringida. Se encuentra en Panamá en su parte oeste, al norte de Nicaragua y al este de Honduras y Costa Rica. Su hábitat natural son las selvas tropicales.

¿Cómo construye su casa el murciélago blanco hondureño?

Una peculiaridad de esta especie es que él mismo hace su refugio. Ectophylla alba es muy selectivo en la búsqueda de los sitios para vivir, construye su hogar cortando con sus dientes las hojas de una planta llamada Heliconia, nativa de la selva tropical de Centroamérica. Secciona y dobla los trozos de las hojas de Heliconia, haciendo que cuelguen y formando una especie de carpa en donde se refugian. Debajo de estas carpas se cuelgan junto a su grupo y permanecen protegidos de los depredadores y de la lluvia.

A pesar de ser blancos se pueden camuflar en estas carpas con mucha facilidad, pues el sol que se filtra a través de las hojas se refleja en su pelambre blanco, dándole un tono verdoso que le permite ocultarse perfectamente. Las carpas se construyen relativamente cerca del suelo (1,8 m de alto). Cada grupo o colonia puede tener varias carpas en los alrededores de donde suele habitar.

Reproducción de Ectophylla alba

La época de reproducción es desde mayo a agosto. Los machos son polígamos y suelen tener de cinco a seis hembras que fecundan más o menos al mismo tiempo, debido a esto los nacimientos de las crías son sincronizados. Se cree que luego de fecundar a las hembras abandona el grupo para formar otra colonia. Normalmente las hembras dan a luz una sola cría que vuela a los 7 días de nacida y a los 35 días es igual a un adulto.

Personalidad y hábitos del murciélago blanco hondureño

Estos animales suelen formar grupos de media docena de individuos, integrados por un macho y sus hembras. Se reúnen y protegen de sus depredadores y de la lluvia en una especie de carpa que construyen con la hoja de la Heliconia. Ante la menor perturbación levantan el vuelo para huir ya que son muy tímidos y precavidos.

Sus grandes orejas y nariz puntiaguda en forma de triángulo son perfectas para ayudarlo a ubicarse en la selva a través de ecolocalización (aprende más sobre este método asociado al sonido). Sus depredadores naturales son las zarigüeyas, serpientes y otros animales de la selva tropical. Se alimenta de frutas, semillas y vegetación.

Los murciélagos juegan un importante papel en los ecosistemas donde habitan ya que son esparcidores de semillas, polinizadores de plantas y reguladores de las poblaciones de insectos. El murciélago blanco hondureño vive en las selvas tropicales donde se encuentra la heliconia. La destrucción de la selva producto de la deforestación o del uso de las tierras para la agricultura es una amenaza grave para la sobrevivencia de la especie. Su población ha decrecido significativamente aunque no se considera en peligro de extinción.

Bibliografía

– Villalobos, D. (1 Agosto 2017). Implications of a specialized diet for the foraging behavior of the Honduran white bat, Ectophylla alba (Chiroptera: Phyllostomidae). Journal of Mammalogy, Volume 98, Issue 4, 1 August 2017, Pages 1193–1201.

– Rodríguez, B. Roosting And Mating System Of Ectophylla Alba In Costa Rica: Implications For Conservation. Instituto de Ecología, Universidad Nacional Autónoma de México, Postal Code 70-275,04510, México D. F. https://www.rufford.org/files/109.07.04%20Detailed%20Final%20Report.pdf

– Timm, R., Mortimer, J. (1976). Selection of roost sites by Honduran white bats, Ectophylla alba (Chiroptera: Phyllostomatidae). KU ScholarWorks.