caballos, equus ferus

Caballos, Equus ferus caballus

Características del caballo

El caballo, Equus ferus, es una especie de equino a la que pertenece tanto el caballo doméstico (Equus ferus caballus), como el caballo de Przewalski (Equus ferus przewalskii), especie que más se acerca a los rasgos morfológicos del caballo salvaje. A finales del siglo XIX, el tarpán o caballo salvaje euroasiático (Equus ferus ferus) fue declarado como extinto. Genéticamente hablando, el caballo salvaje y el caballo doméstico forman un solo grupo homogéneo y son indistinguibles el uno del otro, por esa razón se utiliza el nombre científico equus ferus para designar a la especie, y su correspondiente nomenclatura trinomial para determinar las subespecies.

El tamaño de los caballos domésticos varía según la raza y la nutrición. Los caballos ligeros generalmente varían entre 142 a 163 cm con un peso entre los 380 a 550 Kg, mientras que los pesados tienen un promedio de 163 cm de altura con un peso de 700 a 1000 Kg. Los caballos de Przewalski son más robustos que los domésticos pero con patas más cortas. La altura típica es de 122 a 142 cm, una longitud de 2.1 m y un peso que ronda los 300 Kg.

Los caballos domésticos exhiben una gran variedad de coloraciones de pelaje y marcas distintivas que son descritas mediante un lenguaje especializado. Estos equinos son generalmente clasificados por el color, también por las numerosas razas domésticas existentes en la actualidad. Los caballos que portan un mismo color pueden ser identificados individualmente por marcas blancas, las cuales son heredadas de manera independiente al color del pelaje. Por su parte, los antiguos caballos salvajes presentaban una coloración parda y gris en el lomo y los flancos, una nariz más blanca y una franja oscura por todo el dorso, estos caballos tenían crines erectas, sin flequillos y sólo la parte más baja de la cola estaba cubierta por largo pelo negro, como ocurre con el caballo de Przewalski, considerado como la única forma de caballo salvaje sobreviviente.

Son animales que presentan fuerte corpulencia, según la raza unos están más estilizados que otros, aunque destacan sus pezuñas en forma ovalada, patas, cola y cuello alargados, cabeza robusta, cuerpo también alargado, en definitiva, la mayoría conserva formas esbeltas y elegantes.

Distribución y hábitat ¿Dónde viven los caballos?

La distribución de los caballos en el periodo glacial tardío hace 9500 a 15000 años abarcaba desde la punta norte de África, en las costas del mar Mediterráneo y Tirreno, a través de Europa (excluyendo las regiones más al norte) y hacia el este alcanzando China y Mongolia. En Norteamérica se podían encontrar desde la región del Yukón hasta México, en el este hasta el río Mississippi y en el oeste hasta la costa Pacífica. Se cree que los caballos salvajes se extinguieron en América hace 8000 a 10000 años, para luego ser reintroducidos durante la colonización europea.

Los caballos son bastante adaptables y ocupan una gran variedad de hábitats bajo domesticación. Prefieren ambientes frescos, pastizales templados, estepas y sabanas pero también pueden ser encontrados en climas semi-desérticos, pantanos, ciénagas y sabanas arboladas. Sus hábitos son crepusculares y durante el día les gusta descansar, aunque el patrón de sueño no es continuo, lo hacen cada ciertas horas, en muchas ocasiones incluso de pie.

Alimentación ¿Qué comen los caballos?

Los caballos son animales folívoros que se alimentan principalmente de pastos. Las razas domésticas son generalmente alimentadas con variedades de granos, incluyendo avena, cebada, maíz, trigo, lino, soya, alfalfa, tréboles, bohordillo y sorgo de Alepo; con independencia de los alimentos balanceados de fabricación industrial y algunas vitaminas y minerales suministradas por el hombre como complemento a su dieta principal. Los caballos que llevan una silvestre cuentan con una dieta similar en la que incluyen salsolas, mezquites y zacates.

Reproducción

El sistema de reproducción de los caballos es poligínico de manera similar al de los otros equinos. Los machos seleccionan a hembras durante la temporada de apareamiento y las defienden frente a otros machos que intenten copular con ellas. La jerarquía en las manadas depende del estatus reproductivo y la edad, con las hembras y los recién nacidos obteniendo acceso primario a los recursos, seguidos de juveniles y hembras no reproductivas. Los machos alfa son los que dominan el acceso a dichos recursos.

Los machos pueden reproducirse durante todo el año pero son más activos en determinadas épocas. Las hembras son poliéstricas durante la temporada de apareamiento y son capaces de entrar en periodo de celo cada 21 días con una duración media de 6.5 días cada uno. En el otoño, las hembras no entrarán en celo hasta cerca de la siguiente temporada de apareamiento. El periodo de gestación tiene un promedio de 355 días, pero puede tener variaciones. Normalmente, en cada gestación, solo nace un potro y es muy rara la ocurrencia de gemelos.

Al nacer los potros tienen una masa de 25 a 30 Kg, aunque en caballos domésticos o criados en cautividad pueden alcanzar los 40 Kg. A la hora de haber nacido, éstos son capaces de pararse y a las 4 o 5 horas ya pueden correr. Durante el primer mes, los juveniles permanecerán junto a su madre y se alimentarán de ella mamando por cortos pero seguidos periodos de tiempo, antes del segundo mes  ya han sido capaces de forrajear por su cuenta, aunque seguirán dependiendo de la madre. Los caballos de vida salvaje son destetados en un proceso que según algunos autores puede alcanzar hasta los dos años, mientras que los domésticos completan este proceso a los 4 o 6 meses de edad. La madurez sexual es alcanzada en machos a los 6 o 7 años, mientras que las hembras lo hacen a los 4 o 5 años. Debido al largo tiempo de gestación, la tasa reproductiva es baja en relación con otros mamíferos.

Denominación común

Caballo, en inglés horse, feral horse.

Datos adicionales

El caballo de Przewalski se encuentra categorizado como en peligro por la Lista Roja de Especies Amenazadas. Para la segunda mitad del siglo XX, esta subespecie fue declarada como extinta en China y Mongolia. Algunas de las causas fueron la caza furtiva, actividades militares, cambio climático, competencia con ganado y presión por el uso de la tierra. Durante la década de los 80 se creó un programa de reintroducción de la especie a partir de 12 individuos salvajes que habían sido capturados. En la actualidad se cuentan cerca de 387 individuos en tres sitios de reintroducción en Mongolia, en donde esta especie se encuentra protegida por numerosas leyes.

Curiosidades

La domesticación del caballo está muy relacionado con el desarrollo del hombre, ya que en ataño era muy apreciado no solo como medio de carga, también para combates en luchas por el poder, incluso fue un vehículo muy útil utilizado en la caza de otros animales. Son mamíferos muy longevos, de hecho pueden vivir de media unos 30 años, los criados en cautividad, si gozan de buena salud, pueden llegar a los 50 años, aunque se han reportado casos de mayor edad.

Muchas poblaciones de caballos domésticos se han establecido en muchos territorios y llevan una vida salvaje, bien por la intervención del hombre o por el hecho de perderse en zonas no muy pobladas para los humanos. Estos caballos presentan diferentes variaciones de colores y sus formas no son tan rechonchas como los antiguos equinos salvajes.

Actualmente la equitación o el arte de montar a caballo es un deporte muy valorado por sus aficionados. La doma de estos animales es sin duda un trabajo desarrollado por personas cualificadas que consiguen compenetrar con el equino, amansarlo y lograr que el jinete pueda guiarlo con facilidad. Existen muchas modalidades o deportes relacionados con estos animales: carreras de caballos, rejoneo, doma clásica, salto de obstáculos, etc.

Comportamiento. Comunicación

Como manifestamos con anterioridad son animales que en estado salvaje viven en grupos y existe jerarquía social. Los domésticos pueden considerarse animales con comportamientos sociables. Los órganos de los sentidos más desarrollados son la vista y orejas para percibir el ambiente y los correspondientes sonidos. También cuenta con otros órganos con funciones táctiles, como es el caso de su nariz, boca o mejillas. Han desarrollado numerosos gestos faciales importantes en su comunicación.

Taxonomía. Clasificación de Equus ferus

Dominio: Eukaryota, organismos compuestos por células eucariotas.
Reino: Animalia, animales. Organismos cuyas células poseen núcleo, además de ser multicelulares. Los animales adquieren su alimento y energía a través de la materia orgánica. Consumen oxígeno, imprescindible para su subsistencia. No realizan fotosíntesis.
Subreino: Eumetazoa, formados por tejidos gracias a su organización pluricelular.
Filo: Chordata, cordados, poseen notocordio o cuerda dorsal, en algunos cordados (inferiores o acranios) se mantiene durante toda su vida.
Subfilo: Vertebrata, vertebrados, la notocorda se transforma en columna vertebral (cordados superiores o craneados).
Intrafilo: Gnathostomata, clados de vertebrados que poseen mandíbulas.
Superclase: Tetrapoda, tetrápodos, vertabrados con cuatro extremidades
Clase: Mammalia, mamíferos, la mayoría disponen de glándulas mamarias que les faculta para la alimentación de sus crías.
Subclase: Theria, terios. el embrión se desarrolla en el útero de la madre.
Infraclase: Eutheria , euterios.
Orden: Perissodactyla, perisodáctilos.
Familia: Equidae, équidos o equinos.
Género: Equus
Especie: Equus ferus. Linnaeus, 1758
Subespecies:

  • Equus ferus caballus
  • Equus ferus przewalskii
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