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Reproducción del ornitorrinco, huevos, crías y desarrollo

Ornitorrinco, Ornithorhynchus anatinus
Alan Couch/CC BY 2.0

Los diversos aspectos relacionados con la reproducción del ornitorrinco resultan sorprendentes y únicos entre los vertebrados. Estos animales junto a los equidnas, son los únicos mamíferos capaces de reproducirse a través de huevos y, aunque pertenecen a la clase Mammalia, conforman un orden distinto al de los mamíferos placentados, denominado Monotremata.

Los ornitorrincos (Ornithorhynchus anatinus), al igual que los equidna, representan en la actualidad los descendientes de los eslabones entre los reptiles y los mamíferos actuales. Estos animales tienen características muy particulares, tanto anatómicas como ecológicas. El ornitorrinco presenta un rostro muy inusual entre los mamíferos, con un pico plano parecido al de los patos y una cola aplanada dorsoventralmente que revela sus hábitos semiacuáticos. Por otro lado, los machos de estos monotremas cuentan con unas espuelas ubicadas en las extremidades posteriores, que están unidas a glándulas productoras de veneno.

La distribución del ornitorrinco se encuentra restringida a las regiones húmedas del este de Australia y en Tasmania. Estos increíbles animales habitan cuerpos de agua dulce como ríos, quebradas y lagunas. Además, se asocian a lugares con vegetación acuática con abundantes raíces. Usualmente son encontrados en áreas por debajo de los 900 metros de elevación, y son capaces de sumergirse hasta 5 metros de profundidad en los cuerpos de agua que frecuentan.

La ecología y biología del ornitorrinco son características muy interesantes que ha inspirado diversas investigaciones científicas. A pesar de esto, son muchos los aspectos de la reproducción de los ornitorrincos que quedan por conocer, pues la naturaleza y comportamiento críptico, nocturno, semifosorial y semiacuático de esta especie, dificulta los estudios en su hábitat natural.

Características generales de la reproducción del ornitorrinco

A pesar de ser animales con una abundancia relativa elevada, se conoce poco sobre la reproducción del ornitorrinco en su hábitat natural. Estos animales alcanzan la madurez sexual entre los 2 y los 4 años de edad, además, las hembras y machos se desarrollan de forma simultánea. En general, las hembras y los machos no tienen interacciones entre sí, a excepción de la época reproductiva. Durante este periodo suelen ocurrir enfrentamientos entre los individuos machos, por el derecho a reproducirse. En dichos duelos, los machos se enfrentan con los espolones de sus patas traseras, ocasionándose lesiones de diversos grados de gravedad.

El sistema de reproducción del ornitorrinco es polígamo, pues los machos pueden aparearse con varias hembras y estas cambian de pareja en cada evento reproductivo. Además, estos animales solo presentan un periodo de reproducción anual, que ocurre entre invierno y primavera. El cortejo y apareamiento ocurren en el agua, comenzando a finales del invierno y durante la primavera.

La duración del periodo reproductivo varía de acuerdo a las poblaciones y las latitudes en las que se encuentran. Las poblaciones ubicadas más al norte suelen comenzar la temporada reproductiva antes, mientras que aquellas ubicadas hacia el sur de su rango de distribución, pueden postergar dicho periodo hasta bien entrada la primavera. La reproducción del ornitorrinco es una actividad que requiere de gran energía. Es por ello que es común observar machos sujetando una hembra por su cola, mientras esta guía una enérgica persecución.

Fertilización y gestación

En la temporada de reproducción del ornitorrinco, las hembras tienen un periodo receptivo que dura entre 4 y 6 días. Durante dicho tiempo, las hembras dejan de evitar a los machos y comienzan a interactuar con los mismos. Una vez que una hembra ha elegido a un macho, estos se acoplan uniendo sus cloacas, para que el macho transfiera sus espermatozoides al canal de la hembra. En estas, aunque existe un par de ovarios, solo uno de ellos es funcional y produce los óvulos que serán fecundados. Los huevos se forman en el útero y, una vez que la cáscara está completamente formada, la hembra los deposita en el nido.

El período de gestación dura entre 27 días hasta poco más de un mes y, una vez que la hembra pone los huevos, los incuba posándose sobre ellos, de manera que su cola toca su pico. Esta incubación puede durar entre 1 y 2 semanas. Las crías de ornitorrinco poseen una estructura denominada carúncula, una especie de nudo carnoso parecido al “diente de huevo” de los reptiles y aves, que les ayuda a reventar la cáscara y salir del huevo.

Los recién nacidos son pequeños, pues miden apenas unos 3 cm de longitud; además, son crías altriciales, pues nacen sin pelos y completamente ciegas. Los ornitorrincos hembra no poseen pechos como otros mamíferos, pero sí cuentan con glándulas mamarias. Estas secretan la leche en la piel de un saco especial parecido a un marsupio ubicado en el abdomen. De esta forma, las crías lamen la leche directo de la piel.

Cuidado de las crías

Aunque existe limitada información sobre la cría de estos animales, se conoce que el cuidado maternal depende exclusivamente de la hembra. Estas construyen madrigueras, donde preparan el nido para depositar sus huevos. En la reproducción del ornitorrinco, cada hembra es capaz de poner entre dos y tres huevos.

Las madres mantienen a sus hijos en los refugios construidos por unos 4 meses, hasta que estos se independizan por completo. Durante este tiempo, los pequeños ornitorrincos alcanzan un peso 20 veces mayor al que tenían al nacer. Un dato curioso de los ornitorrincos, es que estos nacen con pequeños dientes vestigiales que se desprenden una vez que dejan de alimentarse de la leche de su madre y comienzan a hacerlo por sí solos.

La reproducción del ornitorrinco comienza una vez que este se encuentra completamente desarrollado, alrededor de los 18 meses. Sin embargo, se han documentado casos donde los primeros eventos reproductivos ocurren a los 4 años de edad. Aunque son considerados como animales pequeños, los ornitorrincos son relativamente longevos. Estos animales pueden llegar a vivir hasta 20 años en su hábitat natural y alrededor de 23 años en cautiverio.

Cortejo y apareamiento

En la reproducción del ornitorrinco, el cortejo es llevado a cabo por los machos. Estos dan inicio al mayor número de interacciones entre ambos sexos, aunque son las hembras quienes deciden con quien aparearse. En esta especie, los machos y hembras suelen evitarse la mayor parte del año, pero al llegar la temporada reproductiva, los machos comienzan a llamar la atención de las hembras. De esta forma, los machos toman con su pico la cola de alguna hembra y si esta accede a reproducirse, se mantendrá cerca del macho. En el caso contrario, cuando la hembra no se interesa por el macho, comienza a nadar rápidamente entre troncos y raíces para intentar liberarse.

Una vez que la hembra está dispuesta a aparearse, el macho enrosca su cuerpo alrededor de su pareja, posicionando su cola junto a la de la hembra en la parte ventral. De esta manera la cloaca de ambos animales entran en contacto. Otro comportamiento común en la reproducción del ornitorrinco, es que los machos mordisquean el pelo del hombro de su pareja mientras se encuentran unidos. Inmediatamente después de aparearse, las hembras comienzan a preparar la madriguera, además de recolectar el material de nidificación. La construcción del nido y el refugio puede tomarles casi una semana de duro trabajo.

Con posterioridad a la puesta de huevos y de emerger las crías, las madres abandonan el nido por periodos muy cortos para alimentarse. A medida que sus hijos crecen, la duración de la estancia de las madres en el nido disminuye gradualmente. Los juveniles emergen de la madriguera unos 130 días después de nacer. Debido a los hábitos semiacuáticos de esta especie y a que la reproducción del ornitorrinco ocurre bajo el agua, no ha sido posible conocer más detalles de este aspecto.

Reproducción del ornitorrinco

Referencias

  1. Grant, T. R., Griffiths, M., & Temple-Smith, P. D. (2004, February).
  2. Hawkins, M., & Battaglia, A. (2009).
  3. Ojo, E. 2008.
  4. Thomas, J. L. (2018).