Rata doméstica o mascota, aprende todo lo que debes saber

Rata doméstica, rata mascota
Rata doméstica, rata mascota

La rata doméstica ha ido ganando terreno en nuestras preferencias de elección de mascota y se ha revelado como un fantástico animal de compañía. Lejos están sus costumbres de ser un animal sucio y huraño como solemos asociarla, sino que se trata de una rata mascota de compañía ideal para los amantes de los roedores y para toda la familia.

Este mamífero roedor doméstico desciende de la denominada rata gris o parda, cuyo nombre científico es Rattus norvegicus, sus orígenes son asiáticos, aunque se introdujo en Europa y continente americano a través de barcos de mercancías. En 1728 aparecen escritos que relatan la existencia en Europa de la rata parda.

En un primer momento, fueron, y siguen siendo, muy utilizadas en laboratorios, también para estudios relacionados con el comportamiento. La selección ha dado como frutos que este tipo de rata esté domesticada y se adapte bien a la vida en cautividad. Las coloraciones en el manto y otros aspectos de su morfología difieren de la que vive en estado salvaje, además la rata doméstica ha congeniado con muchos aficionados hasta el punto de organizarse concursos de bellezas en las que se exponen a estos animales.

Comportamiento de la rata doméstica

Teniendo en cuenta lo anterior, la rata doméstica llega a nuestro hogar gracias a la acción de los criadores especializados que se dedican a la reproducción y cría de esta especie, diseñada especialmente para oficiar de mascota.

Es muy sociable y le encanta interactuar con sus dueños. Por lo que es importante sacarla de su jaula y jugar con ella y mimarla. Esta interacción debe tener lugar de forma diaria, ya que el apego de este animal con su dueño es muy fuerte. Incluso llegan a reconocer su nombre y acudir cuando se las llama.

La rata es un animal que necesita compañía, de no tenerla, es mejor contar con dos miembros de la misma especie, por lo que parte del compromiso de adquirir una rata doméstica es hacerlo de a dos como mínimo, siempre que no podamos darle un mínimo de dos o tres horas diarias en cuanto a las atenciones que requieren. Esto es positivo para que la soledad no presente trastornos de comportamiento en este mamífero roedor.

Son muy inteligentes, por lo que aprenden trucos con facilidad, incluso los incorporan cuando observan a sus compañeras mientras los practican.

Características físicas de la rata mascota

Se presentan en una amplia gama de colores, la cual va desde el blanco hasta el azul, pasando por el canela. Son más pequeñas que las salvajes, sus orejas son más grandes, su cola más larga y presenta rasgos faciales más filosos y agudos. Existen diferencias en cuanto variedades que será objeto de estudio en otro artículo.

Hábitat de nuestra rata mascota

La rata doméstica necesita de un entorno adecuado que garantice su comodidad y haga de su experiencia en nuestro hogar algo placentero para su vida. Ha de ubicarse en un lugar cálido, alejada de corrientes y lugares inhóspitos.

Es preciso disponer de una jaula grande, en la cual la rata mascota pueda tener su espacio, de convivir con más ratas, debe evitarse que estén hacinadas. Dicha jaula deberá contar con los recipientes adecuados para el agua y para la comida, así como algún nido con la finalidad de que duerman y se escondan en él. La presencia de elementos colgantes pensados para que escalen y jueguen es vital, de esa manera permanecerán entretenidas, felices y tendrán un desafío por vencer, que ayudará a evitar el aburrimiento.

La base de la jaula debe estar cubierta con viruta, pero hay tres árboles que puede resultar irritantes a las vías respiratorias de la rata doméstica: el cedro, el pino y el álamo.

La limpieza de su jaula resulta indispensable para su comodidad y salud. Esta debe realizarse al menos una vez por semana.

En cuanto al tipo de jaula que precisa la rata doméstica, puede ser de barrotes o de paredes de cristal con techo de rejilla para ventilación. Las de barrotes deben contar con buenos acabados y puertas con un cerramiento adecuado, ya que la rada doméstica es fuerte y puede aprovechar cualquier punto débil para escaparse.

Con independencia del recinto que precisan día a día, es una buena opción sacarlas para que correteen en una habitación a prueba de fugas, de esa manera podrán ejercitarse correctamente.

Alimentación de tu rata doméstica

Resulta muy sencillo alimentar a la rata mascota en casa, ya que una ración especial para ellas a base de piensos balanceados, sumada a una buena dosis de frutas y verduras frescas es todo lo que necesitas. Por supuesto que, como a todas las mascotas, se puede ser indulgente con ellas y darles algo que les encanta: el queso. No obstante, debemos tener en cuenta que la rata doméstica tiene menos demanda energética que la rata salvaje, por lo que la quema de calorías es menor y mucho queso podría llevarlas al sobrepeso, algo que daña su salud.

El agua, distribuida en un bebedero especial tipo botella, también ha de tener todos los días a su alcance la rata doméstica.

Reproducción

No ofrece dificultad ya que son muy proliferas, una madre puede alumbrar entre 6 a 12 crías, pueden ser fértil con garantías de reproducción sobre los cuatro meses. La gestación dura unos 22 días. Crían sin dificultad, incluso con la presencia del macho, además si hay varias madres suelen compartir las labores de crianza.

Una buena opción, si se pretende reproducir con una rata mascota, es ponerla en un territorio neutral junto con el macho, para así evitar peleas, salvo que desde corta edad hubiesen convivido juntas.

El dimorfismo sexual es apreciable, ya que la distancia entre ano y orificio sexual es notablemente mayor en machos. Además, en machos adultos los testículos están completamente descendidos y observables al exterior.

El promedio de expectativa de vida de una rata mascota es de dos a tres años, a partir del año dejan de ser fértil.

Manipulación y otros cuidados

Para manipular a una rata mascota es preciso cogerla de la raíz de la cola al mismo tiempo que la desplazamos hacia la otra mano, con esa acción evitamos hacerla daño. Caricias y mimos lo agradecen. Es relevante tener cuidado con las alturas, para que no puedan lastimarse.

Aunque son mamíferos roedores bastante limpios, se las puede bañar no muy frecuentemente con algún gel pH neutro, también requieren corte de uñas y visita al veterinario, para exploraciones de salud, análisis fecales y todo lo que considere oportuno, en la medida que la rata mascota puede ser fuente de zoonosis.