Enfermedades de la piel en conejos y su impacto en programas de cría

Enfermedades de la piel en conejos
La piel constituye una importante barrera natural para la protección de órganos internos. Sin embargo, muchas afecciones pueden dañar su estructura y alterar así su funcionamiento. Las enfermedades de la piel en conejos representan una importante problemática en programas de cría debido a las pérdidas productivas que generan. Mencionaremos las principales enfermedades de la piel en conejos, su aspecto clínico y manejo sanitario.

Estructura y funciones de la piel

La piel es el órgano más extenso del cuerpo en animales vertebrados y representa una estructura sin duda vital. Está compuesta por tres estratos principales conocidos como epidermis, dermis e hipodermis.


La epidermis es la capa más externa. Está formada por células especializadas dispuestas en capas bien definidas. La epidermis contribuye al aislamiento térmico, ofrece protección ante el desgaste superficial y representa la primera barrera frente a agresiones externas. La dermis es la capa subsiguiente y se une a la epidermis por medio de un fuerte engranaje de papilas dérmicas. Alberga vasos sanguíneos, nervios, cuerpos de glándulas sebáceas y sudoríparas, así como folículos pilosos. La dermis participa en la termorregulación del cuerpo y en su protección frente a microorganismos.

La hipodermis es la capa más profunda; une la piel con las restantes estructuras corporales. Está compuesta principalmente por tejido conectivo laxo y abundante grasa que funciona como aislante térmico y reserva energética.

Estas valiosas propiedades de la piel pueden sin embargo alterarse en mayor o menor medida como resultado de agresiones físicas y biológicas. Veremos las principales enfermedades de la piel en conejos y su impacto a nivel clínico y sanitario.

Enfermedades de la piel en conejos

La piel del conejo es sitio frecuente de lesiones traumáticas y de heridas producidas -o complicadas- por diferentes agentes infecciosos o parasitarios. Estas afecciones están estrechamente vinculadas a la cría en cautiverio y representan importantes desafíos para el manejo de la especie.

Heridas traumáticas y sus complicaciones

Los animales desarrollan a menudo lesiones traumáticas debidas al roce persistente con los pisos y paredes de las jaulas en las que se alojan. Estas superficies no siempre cumplen con las recomendaciones de los programas de cría, y predisponen así al desarrollo de severas enfermedades de la piel en conejos.

En las lesiones por roce se produce la ruptura traumática de la barrera cutánea y la contaminación posterior por microorganismos o parásitos oportunistas. Entre las más habituales se encuentran la pododermatitis, las dermatitis húmedas y las miasis.

Pododermatitis

Como su nombre lo dice, se trata de una lesión inflamatoria en la piel que recubre las superficies plantares. La herida primaria se desarrolla por desgaste de la barrera física compuesta por piel y manto piloso.

En la región afectada se observa intenso enrojecimiento y ulceración. Dentro de los factores causales se reconocen las condiciones inapropiadas de alojamiento en cuanto a materiales -pisos irregulares, superficies oxidadas- y sus dimensiones. Un espacio insuficiente limita el desarrollo de actividades y conduce sin duda a la obesidad. El aumento del peso del animal sobre las superficies plantares predispone finalmente al desarrollo de lesiones.

Las lesiones plantares pueden producirse también por irritación química debido al exceso de amoníaco proveniente de la orina, la cual persiste por recambio insuficiente del material de cama. En líneas generales, las condiciones sanitarias inadecuadas provocarán irritación e inflamación en la base de los pies contribuyendo al desarrollo de pododermatitis.

Existe también una predisposición genética para el desarrollo de este tipo de lesiones y esos animales deberían excluirse como reproductores.


Las lesiones no manejadas a tiempo sufren contaminación bacteriana causada generalmente por los géneros Staphylococcus aureus y Pasteurella multocida, los que pueden avanzar en profundidad y comprometer tejidos internos.

Dermatitis húmeda de mentón y periné

El roce del mentón contra bebederos o superficies descuidadas y la falta de higiene para el caso de la afección del periné predisponen a este tipo de dermatitis.

Las heridas se destacan por intensa inflamación de aspecto húmedo, úlceras y contaminación bacteriana secundaria.

Miasis

Representan serias infestaciones parasitarias dentro de las enfermedades de la piel en conejos. Se trata de heridas profundas provocadas por larvas de moscas de géneros específicos.

Los dípteros adultos depositan sus huevos en zonas húmedas, calientes, dañadas y/o sucias del cuerpo; las larvas eclosionan posteriormente y se desarrollan alimentándose de tejidos vivos o necrosados, sangre y exudados inflamatorios. Si las lesiones no son atendidas a tiempo, la parasitosis se profundiza y puede comprometer seriamente la vida del animal.

Sarnas

Las sarnas representan enfermedades de la piel en conejos causadas por diversos géneros de ectoparásitos conocidos como ácaros. Los ácaros son organismos artrópodos diminutos, generalmente invisibles al ojo humano.

De acuerdo al género y especie involucrada se reconocen diferentes patrones lesionales que varían en aspecto y distribución. En la mayoría de los casos se observa pérdida de pelo, rascado profuso y lesiones costrosas en la piel de extremidades, dorso, abdomen y pabellones auriculares. Entre las especies comúnmente halladas se encuentran Sarcoptes scabiei, Psoroptes cuniculi y Cheyletiella parasitovorax.

Dermatofitosis (tiña)

Se trata de lesiones superficiales producidas por hongos filamentosos de los géneros Trichophyton mentagrophytes, Trichophyton gypseum y Microsporum canis. Las lesiones aparecen como zonas circulares alopécicas y levemente eritematosas distribuidas en nariz, superficie periocular, dorso y extremidades.

El desarrollo de tiña en conejos está estrechamente vinculado a factores estresantes derivados de las condiciones de alojamiento inapropiadas.

Mixomatosis

Es una enfermedad viral distribuida mundialmente. Se introdujo a mediados del 1900 con la intención de controlar la sobrepoblación de conejos silvestres.

La mixomatosis se transmite rápidamente entre animales susceptibles, ya sea por contacto directo (contagio) como a través de vectores hematófagos. Produce lesiones nodulares en cara y orejas que luego progresan al resto del cuerpo. Su manejo es preventivo mediante vacunación sistemática.

Consideraciones finales

Las enfermedades de la piel en conejos representan alteraciones con gran impacto tanto en la salud del animal criado en cautiverio como en el rendimiento de la producción. Muchas de estas afecciones -como sarna y tiña- pueden a su vez causar enfermedad en el hombre.

En todo programa de cría, el manejo sanitario responsable es la principal herramienta para garantizar las libertades que sostiene el bienestar animal y preservar la salud pública (te sugiero que accedas a este contenido relacionado con la piel de los mamíferos).

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