Educar un conejo parte de tres claves fundamentales

Educar un conejo
© Paradais Sphynx

Darles confianza, reforzar lo que se enseña y dedicar, al menos 30 minutos al día, son las tres llaves que abren el proceso para educar un conejo y poder tenerlo en casa como mascota. Superar su miedo natural –por ser animales de presa- es básico para que se sienta cómodo en el hogar.

Son peluditos, graciosos, suavecitos. Sus caritas cuando son cachorros son un poema de ternura. Pero, ¿qué tan factible es educar un conejo como mascota para tenerlo en casa? Si estás interesado en compartir con uno de estos compañeritos lagomorfos, las noticias son buenas porque es totalmente posible educar un conejo para que viva en familia con humanos.

Educar un conejo no es un proceso inmediato, claro, y los expertos coinciden en que la educación de un conejo dependerá del tiempo que se invierta diariamente, reforzar los estímulos con premios y sobre todo dar mucha confianza al conejito porque hay que vencer un obstáculo: su miedo.

Los conejos son animales de presa y es su naturaleza estar siempre alerta ante los posibles depredadores. Si se le habla desde la altura de un humano de pie, puede que el conejo asuma que se trata de un depredador, así que hay que bajar a su altura, caminando a gatas o sentado en el piso, acercarse poco a poco y dejar que huelan y se familiaricen.

Por el olfato el conejo explora y descubre

Para educar un conejo hay que saber que mueve mucho la nariz y el hocico porque explora con la nariz y con los dientes. Uno de los principales problemas que puede causar es que morderá las cosas a las que tenga acceso, porque así va descubriendo el mundo, las texturas y los sabores.

Pero, también, el conejo muerde porque sus dientes crecen constantemente a lo largo de su vida y necesita irlos gastando. Así que, cuando muerda algo hay que ofrecerle otra opción, alejándolo del objeto que muerde y mostrándole una fruta, un juguete, madera, heno, o una golosina de las que están especialmente diseñadas para él y que se encuentran en las tiendas veterinarias. Hay incluso un tronco de madera relleno de golosinas con el que podrá entretenerse un buen tiempo.

Cuando se le diga al conejo que no debe hacer algo, con firmeza y con fuerza, debe retirársele de la zona de peligro. Los expertos recomiendan que no se grite al conejo porque lo tomará como amenaza, sentirá miedo y podrá tener dos reacciones, la defensa o la huida.

Educar un conejo, cuestión de liderazgo

La educación del conejo implica, además, conocer sus necesidades. Fabricar una caja con un túnel, donde el conejo pueda entrar, salir, y roer lo que se pongan en el interior del túnel –madera sobre todo- permite que el conejo desarrolle sus habilidades naturales.

Una de los retos que más frecuentemente enfrentan quienes adoptan un conejo como mascota es la mordida que hacen cuando algo les desagrada. Pueden ser mordidas fuertes, por lo que se recomienda decirle que no o gritar suavemente para que el conejo asocie su mordida con el dolor. Está demostrado que con este método, el conejo, si vuelve a morder, lo hará más suave.

A los conejos les encantan las caricias, así que ese puede ser el complemento perfecto después de enseñarle un comportamiento determinado, además de premiarlo con golosinas o comida, acariciarlo suavemente detrás de las orejas y a lo largo del lomo permitirá una mayor conexión entre el conejo y sus compañeros humanos de familia.

Explorando el territorio

Una de las formas con las que el conejo marca su territorio es frotando su mandíbula sobre los objetos cercanos para impregnarlos con su olor, dejando así claro que considera suyo ese espacio. Si al levantarlo agita las patas traseras, significa que no desea ser alzado. Educar a un conejo significa entender también su lenguaje. Hay que dejarlo solo, en su espacio. Volverá cuando esté preparado.

Para que defeque y orine en el mismo sitio es recomendable destinar una caja de arena limpia con esquina, puede ser dentro de su misma jaula. Si lo hace fuera, hay que levantarlo y llevarlo rápidamente a la caja, premiándolo cuando lo haga allí. Así se reforzará la conducta.

Si has pensado adoptar un conejito como mascota ¡adelante! La educación del conejo es totalmente posible y permitirá que la vida del conejo sea más cómoda y fraterna.