Conejo doméstico en la clínica veterinaria

Conejo doméstico en la clínica veterinaria
Conejo doméstico en la clínica veterinaria

El conejo doméstico en la clínica veterinaria tiene especial transcendencia ya que se ha convertido en los últimos tiempos en una mascota muy querida, especialmente por niños, entre otras cosas por el hecho de que son pequeños, por lo que su manejo es bastante fácil, no suelen revestir agresividad, son simpáticos y agradables a la vista.

Por todo ello, este agradable lagomorfo también ha trascendido a ser un paciente que suele acudir a la clínica veterinaria de pequeños animales.

Los conejos de menor tamaño son los más cotizados

Existen diferentes razas, aunque las más cotizadas desde el punto de vista de adquisición como mascota son los de menor tamaño, es decir, los conejos enanos, ya que se han expandido considerablemente y suelen ser fácilmente asequible en el mercado de animales; no obstante, hay que ser precavidos, pues no todo los que se vende son conejos enanos, en muchas ocasiones son cruces, en otras, se adquiere un conejo pensando que va a adquirir pequeñas dimensiones y sin embargo el tamaño se hace tan considerable que prácticamente es difícil su mantenimiento por las personas que iban buscando una mascota de tamaño pequeño, esa es la razón que antes de su adquisición es necesario meditar, observar y saber donde se compra, criaderos y tiendas especializadas, pueden dar garantía de el peso que el conejo puede llegar a pesar en su edad adulta.

El conejo doméstico en la clínica veterinaria ya es habitual

Debido a su popularidad y como ya manifestamos, el conejo doméstico en la clínica veterinaria es bastante frecuente, por lo que los veterinarios se han especializado en sus dolencias y en ofrecerle una mayor calidad de vida.

Según Cabrero y Riera (2008) su alimentación es de 50 g por kilo de peso, con un tránsito intestinal que suele duran entre 4 a 5 horas y con excreciones de 50 a 150 gr de heces según peso y día. Su ingestión de líquidos oscila entre 50 a 150 ml de agua por kilo de peso, con micciones que van de entre 10 a 35 ml por kilo/día.

Son mamíferos herbívoros que precisan en su alimentación más de un 18 % en fibra y, en menor medida, un 16% de proteínas.

El conejo doméstico en la clínica veterinaria y siguiendo los autores anteriormente citados, sugieren que han de instalarse en habitáculos muy ventilados, con buen sustrato que evite pododermatitis y con jaulas del tamaño tres veces mayor que el propio conejo doméstico.

La visita veterinaria es fundamental a modo de prevención en el que se explore al lagomorfo, se revise la boca, examen de heces y aquellos análisis que se consideren necesario.

Sujeción del conejo doméstico en la clínica veterinaria

Sus patas traseras son fuertes y potentes, por lo que una mala sujeción pude conducir irreparablemente a fracturas de vértebras, la mejor manera de sujetarlo es con una mano debajo del tórax y con la otra sujetando las patas posteriores para que no golpetee y pueda dar arañazos.

Otros datos del Conejo doméstico en la clínica veterinaria

Para la extracción sanguínea las venas más utilizadas son las yugulares, aunque a juicio de Cabrero y Riera (2008) son de mejor acceso las venas safena lateral y las cefálica.

Para el suministro de medicación vía oral se aplica mediante diastema.

La medicación parenteral puede ser intravenosa (venas cefálicas y safena lateral), intramuscular (músculos cuádriceps y epaxiales), finalmente subcutánea (entre las propias espátulas).