Ardilla mascota, variedad coreana o listada

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La ardilla es un mamífero roedor perteneciente a la familia Sciuridae (esciúridos). Se caracterizan por ser animales de tamaño pequeño, sus dimensiones no sobrepasan los 45 cm de longitud, poseen una cola muy larga que le sirve para mantener el equilibrio cuando salta entre las ramas de los árboles, hay gran diversidad de especies, varían en cuanto su tamaño, pelaje, incluso algunas tienen membranas en los dedos adaptadas para planear en el aire.

Habitan en zonas boscosas en los cinco continentes. Estos ejemplares poseen buena vista y unas uñas muy afiladas que le permiten deambular sin dificultad por todo tipo de árboles.

Algunos ejemplares se han adaptado a la presencia humana por ejemplo la ardilla roja “Sciurus vulgaris” e incluso muchas son adoptadas como animales de compañía o mascota, como es el caso de la ardilla listada o ardilla coreana “Eutamias sibiricus”.

Alojamiento, jaulas especiales para la ardilla

Es indispensable disponer de una jaula espaciosa para el alojamiento de la ardilla, en su interior incorporaremos algunas ramas de árboles para que puedan ejercitarse, también ha de contar con un lecho cómodo, para ello podemos suministrar materiales como el heno o paja y un nido de madera que facilitará la intimidad del esciúrido. La higiene es importante, debemos desinfectar semanalmente la jaula y renovar el material empleado para su lecho, también es necesario retirar la comida que almacenan, de esa manera evitamos su descomposición y que la puedan ingerir en mal estado. La jaula ha de contar con una bandeja y rejilla en su parte inferior, con la finalidad de que los restos de suciedad y excrementos puedan depositarse en la bandeja. Viruta a base de papeles servirán para una mejor absorción de la suciedad. Finalmente en la jaula debe incorporarse un comedero y bebedero.

Toleran temperaturas bajas, aunque es importante ubicar la jaula en un lugar en el que no existan demasiadas corrientes de aire, tampoco ha de estar expuesta a situaciones extremas de luz solar,

Su alimentación o comida en cautividad

La fuente principal de alimentación de la ardilla son las semillas, frutos secos, brotes tiernos y setas, algunos ejemplares pueden alimentarse también de huevos e incluso pájaros. El alimento lo entierran en el suelo para almacenarlo y así poder comer en época invernal.

En cautividad se le puede suministrar pienso balanceado, el indicado para hámster o chinchillas servirá como fuente alimenticia, aunque también se puede complementar con semillas, como el maiz, avena o trigo. Los frutos secos son muy de su agrado: pipas naturales de girasol, nuez, avellanas, cacahuetes… , dado su alto contenido en grasas es necesario administrarlas con precaución, sobre todo para evitar la obesidad en el esciúrido.

Las frutas y verduras complementaran su dieta alimenticia, incluso facilitarles alimento vivo, como grillos u otros insectos de fácil adquisición en tiendas especializadas en animales es una buena opción para lograr un buen equilibrio nutricional.

Socialización y comportamiento de las ardillas

Sus hábitos son esencialmente diurnos, son animales muy activos, ágiles y rápidos. No se socializan completamente con los humanos, de hecho conviene adquirir ejemplares muy jóvenes para que así se habitúe mejor a su nuevo entorno; es sumamente importante que los ejemplares adquiridos provengan de progenitores criados en cautividad, es decir, que estén adaptados al entorno humano, de esa manera se adaptarán mejor al medio doméstico. La manipulación no ha de ser brusca, es decir, de forma suave, sin ruidos y extremando precauciones, pues tiene tendencia a morder si se las molesta demasiado o intuyen alguna situación de peligro.

Si conseguimos que la ardilla gane nuestra confianza, pueden alcanzar un nivel óptimo de socialización, por ejemplo, tolerar que se le facilite comida entre los barrotes, corretear por nuestro cuerpo, deambular por zonas de nuestra vivienda e incluso entrar y salir de su jaula.

Reproducción

Las ardillas alcanzan la madurez sexual entre los cinco a 12 meses de edad, su gestación oscila entorno a los 30 días, las hembras reproducen como media entre 3 ó 4 ejemplares, son ciegas, sordas y sin pelo al nacer, entre los cuarenta o sesenta días empiezan a comer alimentos sólidos.

Es importante no molestar a la hembra, ya que situaciones de estrés pueden dar lugar a que se coma sus propias crías. Una alimentación adecuada, la higiene y unas buenas condiciones para su alojamiento son esenciales para el buen fin de la reproducción.

Estos ejemplares pueden tener dos camadas al año y sabremos que la hembra está en celo cuando tolere la presencia del macho.

Salud de las ardillas

Una revisión anual por parte de un veterinario especializado en exóticos es importante para prevenir la salud del animal. Entre las enfermedades más frecuentes destacan patologías de tipo parasitario, enfermedades respiratorias, fracturas, problemas relacionados con el aparato digestivo, crecimiento anormal de incisivos, meningitis… Cualquier síntoma alarmante de enfermedad se hace imprescindible la visita del veterinario.

Venta y precio de la ardilla mascota

Podemos adquirir estos hermosos animales en tiendas o comercios de animales, también en criaderos especializados e incluso a particulares que ocasionalmente crían estas mascotas. El precio es variable en función de la clase o tipo, las más populares y a su vez más económicas son las ardillas coreanas, se pueden adquirir desde unos 50 euros, el resto tiene un valor superior en el mercado, normalmente sobrepasan los 200 euros.

Variedades más populares

Entre las razas más populares destacan la ardilla coreana o listada, la variedad roja, canadiense y las ardillas de mutación blanca.

Información taxonómica

Reino: Animalia.
Subreino: Eumetazoa.
Filo: Chordata.
Subfilo: Vertebrata.
Clase: Mamalia.
Subclase: Theria.
Orden: Rodentia.
Subórdenes: Sciuromorpha.
Infraorden: Sciurognathi.
Familia: Sciuridae.