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Órganos de los sentidos de los mamíferos, terrestres y acuáticos

Órganos de los sentidos de los mamíferos
© Paradais Sphynx

Los mamíferos constituyen el grupo de animales más evolucionados en el planeta. Gracias a sus características han logrado colonizar todos los ambientes posibles: terrestres y acuáticos. En este artículo facilitamos un tema de especial interés, los órganos de los sentidos de los mamíferos, sus funcionalidades y particulares según determinados grupos.

Los órganos los sentidos son aquellos que le permiten al individuo relacionarse con el medio que le rodea. Gracias a ellos es capaz de captar las señales y estímulos del medio ambiente para poder procesarlos y, en consecuencia, emitir una respuesta ante ellos.

En esta línea, los órganos sensoriales son de vital importancia para la supervivencia de los seres vivos, ya que le permiten detectar posibles amenazas que puedan atentar contra su integridad.

Los sentidos no se encuentran desarrollados en la misma medida en todos los seres vivos, ni siquiera en aquellos que pertenecen a las mismas categorías taxonómicas. En este mismo orden de ideas, los órganos de los sentidos de los mamíferos ha alcanzado un notable desarrollo. Por supuesto, dependiendo del medio en el que vive, algunos sentidos se encuentran más desarrollados que otros.

Órganos de los sentidos de los mamíferos: el tacto

Entre los órganos de los sentidos de los mamíferos, el tacto es uno de los sentidos que se encuentra más desarrollado. A través de este son capaces de determinar cualquier cambio o modificación en las condiciones ambientales.

Esos cambios se perciben a través de los numerosos receptores que se distribuyen por toda su superficie corporal. Estos receptores se encuentran especializados. Es así como hay receptores que captan el frío, otros el calor y algunos perciben la textura de las superficies. Estos receptores se conocen como corpúsculos. Otros tantos perciben sensaciones relacionadas con el dolor, se conocen como terminaciones nerviosas libres.

Como es bien sabido, una de las características distintivas de los mamíferos es que su cuerpo se encuentra recubierto por pelo. Ahora bien, la función principal del pelo es actuar como un aislante ante las condiciones ambientales extremas, principalmente el frío. Sin embargo, el pelo también funciona como una extensión del sentido del tacto.

Tomando en cuenta lo anterior, los pelos actúan como una extensión de los diferentes receptores que se encuentran distribuidos por toda la superficie corporal, amplificando su función.

El tacto en mamíferos acuáticos

Los mamíferos acuáticos como delfines (te sugiero también una lectura del grupo de los delfines) y ballenas también tienen una gran cantidad de receptores distribuidos por toda su superficie corporal. A través de ellos perciben las mismas sensaciones que los mamíferos terrestres, así como también las corrientes de agua, específicamente su dirección.

El oído un sistema auditivo muy desarrollado

Es importante destacar que entre los órganos de los sentidos de los mamíferos, y si se tiene en cuenta el nivel evolutivo de los mismo, el sistema auditivo se encuentra entre los más desarrollados dentro del reino animal. El oído de los mamíferos está diseñado para concentrar todas las ondas sonoras, transmitirlas hacia los centros nerviosos superiores, donde son identificadas y se emite una respuesta a ellas.

El oído de los mamíferos se encuentra dividido en tres áreas: oído externo, oído medio y oído interno. El externo está constituido por una estructura conocida como pabellón auditivo. Esta está conformada por piel y cartílago y tiene diversas formas dependiendo de la especie. La función del pabellón auditivo es servir de pantalla para reflejar las ondas sonoras. El pabellón auditivo se continúa con un conducto estrecho que se conoce como conducto auditivo externo. Al final de este se encuentra una membrana que cubre todo el conducto. Esa membrana se denomina membrana timpánica.

La membrana timpánica es el límite entre el oído externo y el oído medio. La función de esta membrana es captar las ondas sonoras provenientes del ambiente. En comparación con el sistema auditivo de los animales que se encuentran un poco más abajo en la escala evolutiva, el de los mamíferos presenta una innovación: la cadena de huesecillos que están en el oído medio. Estos son tres y se conocen como martillo, yunque y estribo. Son los huesos más pequeños del organismo.

El martillo se encuentra en estrecho contacto con la membrana timpánica, de manera tal que cuando vibra con las ondas sonoras, capta esa vibración. Inmediatamente transmite esas vibraciones al siguiente hueso que es el yunque y este a su vez al último hueso de la cadena: el estribo.

Ese huesecillo pequeño, el estribo, está en contacto con una estructura del oído interno: la cóclea, una estructura en forma de espiral que se encuentra llena de líquido. En su interior se encuentra el llamado órgano de Corti. Dentro de este es donde están los receptores de la audición. Los receptores están constituidos por células ciliadas que son capaces de transformar los impulsos mecánicos de las ondas sonoras en impulsos nerviosos que son recogidos por el nervio auditivo, y finalmente llevados al área auditiva en el lóbulo temporal del cerebro.

El oído en mamíferos acuáticos

En los mamíferos acuáticos como los cetáceos, el sentido del oído es el más desarrollado. Esto es así porque les permite ubicarse en el espacio y determinar la distancia de objetos o de otros animales.

En algunos mamíferos acuáticos las ondas son captadas en la mandíbula, probablemente por una sustancia que está presente allí. A partir de esta son transferidas al oído medio en donde se encuentran los huesecillos que transmiten la señal al oído interno y finalmente hacia el cerebro.

Así mismo, es importante destacar que los mamíferos acuáticos son capaces de captar ondas cuyas frecuencias son muy altas o muy bajas, en comparación a las que pueden percibir los mamíferos terrestres.

Gusto, entre los órganos de los sentidos de los mamíferos para captar sabores

El sentido del gusto es aquel que permite captar los sabores de las diferentes sustancias. El órgano a través de lo cual se logra esto es la lengua. En ella se encuentran los receptores que perciben las señales referentes al sabor.

Los receptores de la lengua reciben el nombre de papilas gustativas. Estas se encuentran distribuidas por toda la superficie de la lengua. En el interior de las papilas gustativas se encuentran los llamados botones gustativos, en los cuales se encuentran las células que realmente captan los estímulos referentes a sabor.

Ahora bien, existen tres tipos de papilas gustativas. Las papilas caliciformes son las más grandes en tamaño y, como su nombre lo indica, tienen forma de cáliz. Estas se encargan de percibir el sabor amargo. Generalmente se encuentran en el tercio posterior de la lengua. Las papilas fungiformes, con forma de hongo, están por toda la lengua, aunque principalmente en sus bordes y perciben los sabores salado, ácido y dulce. Finalmente, las papilas filiformes y coroliformes no perciben sabores, sino que captan las señales que tienen que ver con la temperatura y la textura de los alimentos.

El gusto en mamíferos acuáticos

Los mamíferos acuáticos también cuentan con papilas gustativas. Sin embargo, su cantidad es muy reducida en comparación con los mamíferos terrestres. Así mismo, se ha determinado que algunos mamíferos marinos son particularmente sensibles a ciertos sabores, especialmente al salado.

Olfato y su importancia

El sentido del olfato ha sido uno de los más importantes para los mamíferos. Esto se debe a que, en ocasiones, condiciona el comportamiento de estos.

La nariz es el órgano olfatorio por excelencia. Esta se encuentra recubierta por tejido epitelial, el cual contiene una serie de neuronas receptoras que presentan pequeños cilios. De esas células parten fibras que atraviesan el hueso etmoides y se reúnen formando el nervio olfatorio, el cual llega al cerebro, llevando la información de los estímulos percibidos.

En algunos mamíferos terrestres el sentido del olfato es de vital importancia en ciertos procesos como por ejemplo la reproducción. En muchas especies, hembras o machos liberan sustancias químicas conocidas como feromonas. Estas, que son indicadores de que el individuo se encuentra listo para el apareamiento, son captadas por el sexo opuesto y en consecuencia, se propicia el proceso reproductivo.

El olfato como órganos de los sentidos de los mamíferos carnívoros, le es útil en muchas especies, ya que con el mismo se valen para ubicar a posibles presas.

El olfato en mamíferos acuáticos

El sentido del olfato se encuentra muy reducido en los mamíferos acuáticos. Es probablemente el órgano sensorial menos desarrollado. Incluso hay especies en las que se evidencia una ausencia total de nervio y bulbo olfatorio.

Órganos de los sentidos de los mamíferos: la vista

Es importante destacar que entre los órganos de los sentidos de los mamíferos, la vista, por lo general, suele estar muy desarrollada. El órgano principal de la vista es el ojo. En los mamíferos, los ojos pueden encontrarse situados en la parte frontal de la cabeza o en la parte lateral.

El ojo es un órgano bastante complejo que se encuentra conformado por varias capas. La más externa está constituida por la córnea y la esclerótica, que generalmente es de color blanco. La capa intermedia abarca lo que es el iris, el cuerpo ciliar y la coroides, rica en vasos sanguíneos. Finalmente, la capa más interna está representada por la retina, que es donde se encuentran los receptores.

En la retina hay dos tipos de receptores: conos y bastones. Los conos se encargan de captar las diferentes longitudes de onda de la luz y en consecuencia, los colores. Por otra parte, los bastones captan estímulos en condiciones de baja luminosidad y son totalmente incapaces de captar colores.

El mecanismo de la vista es complejo e implica el enfoque de los objetos a través de un proceso llamado acomodación del cristalino, el cual funciona como el lente de una cámara.

En el caso de los animales que tienen los ojos orientados hacia el frente, existe la llamada visión binocular. Esta se da cuando los campos de visión de ambos ojos se superponen, dándole a las imágenes tridimensionalidad.

En los animales cuyos ojos se encuentran orientados hacia la parte lateral de la cabeza, la visión tridimensional es poca.

En las especies de mamíferos que son de hábitos nocturnos su visión se encuentra perfectamente adaptada a las condiciones de poca luz. Así mismo, hay otras especies, como por ejemplo los murciélagos, en las que los órganos de la vista se encuentran prácticamente atrofiados. Estos se valen de otros sentidos como el oído.

La vista en mamíferos acuáticos

Para concluir este artículo referente a los órganos de los sentidos de los mamíferos, es importante destacar que en los acuáticos, su visión se encuentra adaptada a poca luz, ya que esta llega poco a las profundidades marinas. Algunos tienen visión binocular porque sus ojos están orientados hacia el frente, en tanto que hay otros en los que cada ojo es independiente.

Así mismo, los mamíferos acuáticos tienen un mecanismo para compensar la poca disponibilidad de luz. En la parte posterior de la retina hay un área que se encuentra muy vascularizada que se encarga de reflejar la cantidad de luz que le llega para que de esta manera se amplifique la luz dirigida hacia la retina.

Referencias

  1. Curtis, H., Barnes, S., Schneck, A. y Massarini, A. (2008). Biología. Editorial
  2. Hickman, C. P., Roberts, L. S., Larson, A., Ober, W. C., & Garrison, C. (2001). Integrated principles of zoology (Vol. 15). McGraw-Hill