Orden primates, características, evolución y su clasificación

Orden primates
Orden primates

El orden Primates (“primeros” en latín) es un amplio y variado grupo de animales, que incluye a monos y humanos. Este orden se encuentra dentro de los mamíferos placentarios, es decir que retienen a sus crías en el útero durante largo tiempo alimentándolos a través de su placenta.

Actualmente los primates se encuentran habitando las regiones tropicales y subtropicales del continente Americano, Asia y África.

El orden primates incluye unos 150 géneros (aunque 2/3 se encuentran extintos), es tan variado que podemos encontrar ejemplares que pesan desde 30 gramos como el lémur ratón de Berthe hasta 200 kg como es el caso del gran gorila de montaña.

¿Cuáles son las características del orden Primates?

La mayoría de los mamíferos incluidos en el orden Primates comparten una gran variedad de rasgos que los caracterizan.

Son pentadáctilos, esto quiere decir que poseen cinco dedos en manos y pies. Sus falanges se encuentran alargadas y presentan uñas planas en lugar de garras. Los pulgares son oponibles (el humano perdió esta característica en el pulgar de los pies). En los miembros anteriores los dedos de las manos cuentan con la capacidad de divergencia, flexión y convergencia. Todas estas características les otorgan a los primates una compleja capacidad de presión.

Las clavículas se encuentran presentes y las articulaciones de hombros y codos están bien desarrolladas.

Los miembros posteriores están adaptados al salto, son más largos que los anteriores y los pies son plantígrados (apoyan la planta completamente al desplazarse).

Los hemisferios cerebrales se encuentran bien desarrollados.

El sistema visual en el orden Primates aparece mejorado, esto involucra un agrandamiento en las orbitas, tendiendo a la frontalización y presentan una estructura ósea postorbital que las separa de las fosas temporales. Otra característica importante es la capacidad de ver en colores, cualidad que posee un gran número de especies de primates. Estas adaptaciones del sistema visual han sido atribuidas a la reducción que sufrió el aparato olfatorio, lo que permite afirmar que el orden primates depende poco de su olfato y mucho de su vista, a diferencia de otros mamíferos.

Poseen caracteres dentarios que están asociados a una dieta herbívora o frugívora. Los dientes se clasifican como bunodontes, es decir, con coronas y cúspides bajas, crestas no tan filosas y con cuencas amplias que le facilitan la masticación.

Presentan bulla auditiva, esto es una cavidad ósea formada como una expansión del hueso petroso, que encierra y protege a los pequeños huesecillos del oído medio. Esta característica es exclusiva del orden Primates.

Por supuesto, cabe destacar que en el orden Primates, el tronco ha ido desarrollándose de manera progresiva hacia la verticalidad para terminar siendo bípedos.

Evolución de los primates

Si bien el fósil que posee más antigüedad es Plesiadapis, de hace 55-58 millones, se considera que el origen del orden Primates remonta a no menos de 65 millones de años (incluso hay algunos estudios moleculares que estimarían su origen hace 85 millones de años). Actualmente se dice que el orden Primates es monofilético, todos los individuos incluidos en el provienen de una población ancestral que poseen en común.

En el Paleoceno inicial (65-57 millones de años), El género Purgatorius estaba representado por un primate pequeño que pesaba alrededor de 150 gramos, era insectívoro con una dentadura acorde a su alimentación, aunque poseía caracteres en los molares que indicaban una mecánica masticatoria lateralizada (en lugar de verticalizada, típica de los insectívoros) lo que podría permitir una dieta más omnívora.

Luego, hacia mitad y final del Paleoceno aparecen los Plesiadapiformes. Este grupo llegó a ser muy numeroso y diverso, ocupando América del Norte y Europa. El representante más conocido es Plesiadapis. Presentaban una gran variabilidad dental, lo cual sugiere una amplia diversidad alimentaria y ecológica (arborícolas y terrestres).

En el Eoceno (57-37 millones de años) comienzan a declinar los Plesiadapiformes y dan inicio las primeras formas que se parecen a los actuales Prosimios, poseen un hocico de menor longitud, barra ósea postorbitaria, cerebro más grande, pulgar del pie oponible y uñas planas. Hacían mejor uso de la vista que del olfato,  incluso tanto su habilidad manipulativa como su locomoción estaban más desarrolladas.

En el Oligoceno (37-23 millones de años), la distribución de los continentes ya era similar a la que poseen actualmente. Estos cambios provocaron la caída de la temperatura, el nivel del mar bajó y comenzó la glaciación de los polos. Los prosimios del Eoceno dejaron de habitar Europa, se hicieron menos abundantes en Norteamérica mientras que por el contrario aumentaron en África y se encontraron en América de Sur por primera vez. La familia Parapithecidae es la más antigua dentro de los considerados primates superiores y presentaban características que los diferenciaban del resto de los primates que pertenecían al Viejo Mundo.

Los taxonomistas creen que el suborden Strepsirrhini tomó distancia de la línea primitiva hace aproximadamente 63 millones de años, incluso que Omomyidae se extinguió hace 30 millones de años aproximadamente, mientras que Adapiformes lo hizo hace 10 millones de años.

Según estudios genéticos realizados, los lémures de Madagascar se habrían separado hace unos 75 millones de años, se cree que una población ancestral tiene que haber llegado a Madagascar en un evento de hace unos 50-80 millones de años.

El infraorden Simiiformes se originó hace unos 40 millones de años, en América del Sur con los monos del Nuevo Mundo y en África con los del Viejo Mundo, un tercer clado habitó Asia, pero luego se extinguió.

Durante la época del Mioceno se dio origen en África a la superfamilia de los hominoideos, la cual alberga a los grandes simios y también al hombre.

Clasificación del orden primates

El orden primates se encuentra actualmente dividido en dos subórdenes.

Suborden Strepsirrhini: Incluye a los lémures, lorises y galagos. Su principal característica es la de poseer la nariz húmeda. Además, poseen un “peine dental” que utilizan para acicalarse, formado por los dientes incisivos y caninos inferiores implantados de manera horizontal. También presentas una garra de acicalamiento en el segundo dedo del pie.

Tienen el hocico alargado, las órbitas están relativamente frontales, presentan la barra postorbital pero esta no se extiende encerrando la órbita posteriormente.

En este grupo está incluido el extraño aye-aye (del género Daubetonia), es el primate más divergente que se conoce, posee orejas grandes, un pelaje denso, el tercer dedo de las manos es muy exageradamente largo, lo cual le permite capturar insectos de los árboles y tiene una drástica reducción dental.

Suborden Haplorhini: Es un amplio clado que incluye a los humanos, carecen de membrana alrededor de las narinas y de vibrisas en el hocico.

Infraorden Tarsiiformes, el único género que posee en la actualidad es Tarsius (con 8 especies), habitan el sudeste asiático y varias islas indonesias.

Infraorden Simiiformes, este incluye a los Platirrinos (monos del Nuevo mundo) los cuales poseen cola larga y prensil, hocicos achatados con narinas laterales, se alimentan de frutas, hojas, insectos y otros animales pequeños. Algunos ejemplos son el mono ardilla, tití y capuchino, entre otro.

El otro grupo es el denominado Catarrinos (monos del Viejo Mundo), estos poseen los orificios nasales abiertos hacia abajo, separados por un tabique nasal.

Aquí debemos distinguir dos superfamilias; Cercopithecidae presentan cola (aunque no es prensil) e incluye a los colobos y babuinos. Y la superfamilia Hominoidea que no presenta cola e incluye a los chimpancé, gorilas, orangutanes y humanos, entre otros.

Autores consultados

Kowalewski et al. (2016)
Hu Y et al (2005)
Hickman (2005)