Características de los delfines, morfología comunicación y ecolocación

Características de los delfines

En este artículo te informamos de las características de los delfines, seguro que te gustaría conocer muchas peculiaridades presente en este grupo de animales.

Introducción a los delfines

Los delfines son mamíferos (clase Mammalia) que pertenecen al orden Artiodactyla (te sugiero este enlace concerniente a la taxonomía de estos animales), en donde también se encuentran clasificados animales como los antílopes, ciervos, cerdos, jirafas, llamas, bovinos e hipopótamos, entre otros ungulados; siendo los hipopótamos los parientes terrestres más cercanos de los delfines y con los cuales conforman el clado Whippomorpha. Dentro de este clado, los delfines se encuentran clasificados en el infraorden Cetacea, en donde podemos encontrar a las ballenas barbadas y rorcuales (parvorden Mysticeti), así como ballenas dentadas, narvales, marsopas, delfines de ríos y los delfines oceánicos (parvorden Odontoceti), se estima que ambos grupos se separaron hace 34 millones de años.

Cuando hablamos de delfines, hacemos referencia a dos grandes grupos de odontocetos: los delfines oceánicos o verdaderos delfines (familia Delphinidae) y los delfines de río o platanistoideos (superfamilia Platanistoidea: familias Platanistidae e Iniidae). Los oceánicos comprenden unas 38 especies en 17 género, mientras que los de río cuentan con 7 especies distribuidas en cuatro géneros y dos familias.

Entre las características de los delfines, tantos los de ríos como los oceánicos, tenemos que son mamíferos placentarios, con cuerpos fusiformes similares a los peces y adaptados a la vida en el medio acuático, con extremidades modificadas en aletas; presentan un espiráculo u orificio respiratorio en la parte superior de sus cuerpos por donde inhalan y exhalan el aire; siendo esta una adaptación homologa a la nariz de los mamíferos terrestre, que se generó gradualmente por el movimiento de las fosas nasales hacia la parte superior de la cabeza en la transición del hábitat terrestre al marino.

Otras características de los delfines son sus hábitos carnívoros, tienen dientes homodontes (todas las piezas dentales son iguales) y se alimentarse de peces, cefalópodos (ver a estos invertebrados), pequeños crustáceos y hasta de pequeños mamíferos. Como la mayoría de los odontocetos presentan un órgano ovoide, de tejido lípido, con características especiales que permiten transmitir sonidos y que se encuentra entre el espiráculo y el hocico, al cual se le denomina órgano de melón y cuya función se relaciona con la ecolocación.

A continuación, te resumimos otras características de los delfines que quizá no sabías.

Características de los delfines asociadas con la ecolocación

La ecolocación o ecolocalización es una de las características de los delfines que les sirve para reconocer su entorno, por medio de la emisión y recepción de ondas de sonido. El sonido viaja en forma de ondas en el medio acuático y al chocar contra algún objeto u otro animal, estas ondas rebotan y son captadas nuevamente por los delfines, quienes son capaces de interpretar estas ondas o ecos para detectar obstáculos, depredadores, presas u otros miembros del grupo.

¿Cómo funciona? Los delfines pueden emitir ondas cortas cuyas frecuencias se encuentran entre los 10 a 150 KHz en intervalos variables, que se ajustan según la distancia y el tamaño de objeto. Estos sonidos son generados por la circulación del aire desde la cavidad nasal, por medio de los labios fónicos, siendo reflejados por el hueso del cráneo y enfocados en un haz hacia el órgano melón; se les conoce como “clicks” y son direccionados. La recepción de los sonidos de alta frecuencia ocurre por medio de la mandíbula, de ahí es transferida por los canales grasos al oído medio; mientras que los sonidos de baja frecuencia son captados por medio de los oídos. Cuando detectan el sonido, los delfines determinan la dirección o el tamaño del objeto, incluso interpretan si se trata de otro animal.

Esta capacidad ha sido registrada tanto en los delfines oceánicos y los de río, al encontrarse en un medio acuático la visibilidad disminuye, así que utilizan la ecolocación no solo para cazar sino para navegar.

Características de los delfines relacionadas con la comunicación

Además de emitir clicks, otra de las características de los delfines es que son animales vocales, es decir, producen silbidos distintivos entre grupos de delfines de una misma especie e individuos, estos silbidos se conocen como silbidos característicos. Cada silbido tiene su propia identidad representada por un patrón de modulación de frecuencia, se han identificado en más de 300 ejemplares y por una gran variedad de investigadores. Se ha descubierto, que estos silbidos característicos se desarrollan durante su infancia, y que los mismos permanecen constantes durante la vida del delfín.

En la especie nariz de botella (Tursiops truncatus) se han registrado la habilidad de copiar sonidos y usarlos para referirse a objetos; también son capaces de imitar los silbidos característicos de congéneres para poder comunicarse con ellos. Esta misma especie, comprenden las reglas sintácticas de un sistema de señalización basado en la acústica y señales manuales.

En el caso de los delfines en cautiverio, estos son capaces de aprender a asociar silbatos con objetos y usar estos mismos silbatos para comunicar sobre la presencia y ausencia de estos objetos. Se considera que utilizan estas habilidades para reconocerse, coordinar y comunicarse, así como para generar una identidad propia entre grupos de delfines. La mayoría de las investigaciones sobre silbidos característicos se han llevado a cabo en delfines narices de botella y falta información sobre el resto de las especies.

No obstante, los silbidos y los click, no son los únicos sonidos que pueden emitir; existe una tercera categoría que son pulsos cortos y repetitivos, siendo este sonido también característico en los mismos.

Cooperación entre delfines

Otra características de los delfines está relacionada con la comunicación, la cual ha permitido la construcción de lazos y estructuras sociales entre ellos, se conoce que son animales que viven en numerosos grupos, lo que les ha permitido desarrollar estrategias sociales relacionadas con el reconocimiento de cada uno de los integrantes y sus relaciones con otros. En el caso de los delfines nariz de botella, los patrones entre relaciones y alianzas pueden ser más o menos complejos, con individuos participando en uno o dos niveles de alianzas.

Las vocalizaciones y la ecolocación han permitido que los delfines de la especie Stenella longirostris se coordinen en grupos de hasta 30 individuos para realizar cacerías nocturnas, en donde “pastorearon” los bancos de peces en cuatro dimensiones, permitiendo aumentar la densidad de sus presas y las probabilidades de alimentarse, donde los participantes se turnan para cazar dentro de estos bancos. El grado de coordinación que demuestran estos delfines es muy estricto y sugiere que es una estrategia para ahorrar energías en comparación con la caza de forma individual. En un estudio realizado en Italia con delfines nariz de botella, se determinó que los delfines tienen diferentes estructuras sociales, así como diferentes comportamientos ante la alimentación. Estas asociaciones se categorizaron en: conocidos, afiliados y asociados.

Incluso, se pueden encontrar evidencia de la cooperación entre delfines y el ser humano. En Laguna (Brasil), se ha registrado que un grupo de delfines nariz de botellas llevan a cabo una estrategia de búsqueda de alimento, la cual implican interacciones con pescadores locales. Los delfines más cooperativos participan en grupos de forrajeo e indican a los pescadores dónde están los peces, cuando los pescadores posicionan las redes de pesca, los delfines aprovechan para poder atrapar a sus presas.

Cultura y uso de herramientas en delfines

Las investigaciones relacionadas con comunicaciones y cooperación entre delfines, ha impulsado la idea de su capacidad de aprendizaje y de transmitir sus conocimientos a sus congéneres o crías. El uso de herramientas no solo refuerza la idea del aprendizaje social, sino que se relaciona con la cognición animal y las construcciones culturales.

El uso de herramientas ha sido difícil de cuantificar en animales silvestres, debido a que se tienen pocos registros de ello. En Australia, solo un grupo de delfines nariz de botella usan las esponjas marinas como herramientas para envolver sus hocicos cuando buscan alimento en las profundidades; habilidad que parece ser una socialización transmitida por los delfines hembras a sus crías. Una investigación realizada en el 2010, propone otra explicación a esta capacidad, siendo esta una habilidad causada por una variación de los genes mitocondriales relacionados con el buceo; sin embargo, este trabajo de investigación no presentó resultados concluyentes que pudieran desmentir la socialización y educación entre delfines.

Electrorrecepción en delfines

Un séptimo sentido que se asocia con los delfines es la electrorrecepción, aunque hasta ahora solo se ha identificado en Sotalia guianensis. Esta capacidad se ha registrado de forma generalizada en peces y anfibios, en mamíferos solo se había observado en monotremas (ornitorrinco), debido a ello se considera un carácter primitivo.

Czech-Damal y otros investigadores encontraron (año 2011) en las criptas sin pelos de las vibrisas del delfín de Guayana, estructuras asociadas con los bigotes de los mamíferos, la cuales tenían una función electrorreceptora. Según los experimentos realizados con un macho de esta especie, se demostró que los órganos electrorreceptores pueden evolucionar a partir de órganos mecanorreceptores, y pueden generar la detección sensorial de campos eléctricos débiles. Como con la ecolocación, esta habilidad permite localizar objetos dentro del ambiente acuático y reconocer su entorno, lo cual sugiere que es una adaptación al hábitat acuático.

Característica de los delfines de río: un misterio evolutivo

Para concluir con las características de los delfines, es necesario mencionar a los delfines de río o fluviales, son los únicos cetáceos que viven esporádica o exclusivamente en agua dulce. Presentan una morfología característica que comprende hocicos largos y estrechos, una aleta dorsal triangula, aletas pélvicas anchas con dedos visibles (cuatro dígitos) y un cuello flexible a diferencia de los delfines oceánicos, cuyas vertebras cervicales se encuentran fusionadas. Cuentan con una fina capa de grasa, asociada a la protección de bajas temperaturas y depredadores, así como a la flotación. En comparación con los oceánicos son de menor tamaño y por lo tanto de menor peso.

Es de destacar que entre las características de los delfines de río, estos tienden a tener un sentido pobre de la vista, sin embargo, esta debilidad se contrarresta con un sentido de ecolocación altamente refinado. Carecen de lóbulos olfativos, lo que nos hace pensar que no cuentan con el sentido del olfato. Igualmente, se cree que no tienen sentido del gusto, ya que sus papilas gustativas se encuentran atrofiadas.

Por mucho tiempo, se consideró que los delfines fluviales conformaban un grupo monofilético, sin embargo, se cree que los caracteres diagnósticos compartidos son ancestrales, por lo tanto se encuentran propensos a la convergencia y que sus antepasados originalmente habitaban los océanos y los entornos marinos; en algún momento de la historia geológica migraron a los cuerpos de aguas dulces. Actualmente, se considera que los delfines amazónicos se encuentran relacionados con los delfines oceánicos, pero no así para el resto de los delfines fluviales ¡Todo un misterio!

Bibliografía

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