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Lobo mexicano, Canis lupus baileyi, características y biología

Lobo mexicano, Canis lupus baileyi
Tony Hisgett/CC BY 2.0

Dentro de la familia Canidae se encuentra el género Canis y en él una larga lista de especies y subespecies de lobos, entre ellos el lobo mexicano una variante o subespecie del lobo gris. La historia de este animal es realmente asombrosa, se llegó a considerar como una especie que no existía en vida silvestre (extinta en libertad) y actualmente lucha por recuperar su espacio, restablecer su población y con ello el equilibrio ecológico de su hábitat. El nombre científico que le corresponde es Canis lupus baileyi.

El lobo mexicano como subespecie posee características morfológicas, conductuales y ecológicas que lo diferencian de otras subespecies del lobo gris, a continuación describiremos algunas de sus características principales, el proceso reproductivo, donde habitan actualmente y su estado de conservación.

Características del lobo mexicano

Como se mencionó anteriormente el lobo gris mexicano posee características propias y distintivas en su morfología externa que lo acreditan como una subespecie, estas características son:

Tamaño: se considera que Canis lupus baileyi es una de las subespecies más pequeñas de lobo gris, los ejemplares más grandes llegan a medir en altura unos 80 cm, mientras que la longitud de su cuerpo puede alcanzar en promedio un metro y medio, hasta un máximo de un metro ochenta centímetros (1,80 m). Entre hembras y machos existe dimorfismo sexual, siendo los machos los más grandes.

Peso: el peso posee variantes que depende del tamaño, por lo general se tiene un rango que abarca desde los 21 kg hasta un poco más de 40 kg.

Cola y orejas: la cola está totalmente cubierta de un espeso pelaje y tiende a ser más larga que el cuerpo. Las orejas son grandes de unos 10 cm aproximadamente, están erectas y son redondeadas en las puntas, son esenciales ya que al moverlas pueden captar los sonidos, dándole al lobo un excelente sentido de la audición.

Coloración: la coloración es típica para esta clase de lobo, se observa un color óxido que comprende un marrón amarillento, también con manchas negras, grises y en la parte ventral casi siempre es de color blanco o color crema.

Contextura: se considera de contextura compacta y robusta, lo que le confiere resistencia para poder atrapar a sus presas. La cabeza es grande que soporta el hocico largo, grueso y fuerte, posee patas delanteras más largas que las traseras, en sus extremos delanteros poseen cinco dedos y en los traseros cuatro, todos con garras no retráctiles.

Comportamiento de Canis lupus baileyi

El estudio de comportamiento del lobo mexicano ha sido difícil y limitado en la naturaleza, debido a que por mucho tiempo fue perseguido hasta casi provocar su extinción total. Sin embargo, se ha logrado recabar información importante en base a testimonios de pobladores y cazadores, así como de observaciones de lobos en cautiverio.

Como muchos otros canes, tiene una conducta de tipo social, bien organizada y con rangos jerárquicos, estos animales conforman grupos estables conocidos como manadas, que a diferencia de otros lobos que conforman mandas grandes de más de 10 individuos, el mexicano conserva una estructura de 4 a 6 ejemplares.

La jerarquía se establece con un macho alfa bastante territorial y una hembra alfa que se mantienen juntos de por vida. Se desplazan ágilmente utilizando sus patas largas y fuertes por el territorio, bien sea buscando o persiguiendo a sus presas.

El carácter social se observa durante el proceso de cacería, donde todos los miembros de la manada colaboran para lograr derribar a la presa y obtener su alimento. Logran comunicarse a través de sus vocalizaciones como aullidos y chillidos.

Alimentación

Un dato importante a conocer del lobo mexicano es ¿Qué come?, esto con el fin de comprender integralmente la biología de este animal.

El cánido mexicano Canis lupus baileyi es fundamentalmente carnívoro, cuando anda en búsqueda de alimento puede desplazarse por varios kilómetros, es un excelente cazador y su dieta la conforman presas de mediano y pequeño tamaño, por lo que no necesitan muchos individuos para atraparlas.

Entre las especies de herbívoros que le sirven de sustento están los ungulados sobre todo el venado de cola blanca (Odocoileus virginianus), siendo esta su presa preferida. Cuando se presenta la oportunidad pueden consumir mamíferos de pequeño y mediano tamaño, entre ellos conejos, ratones, liebres y jabalíes.

Hábitat del lobo mexicano

La historia de donde vive este lobo ha sido modificada por la mano del hombre, décadas pasadas se podían encontrar lobos en libertad en gran parte de Norteamérica, especialmente al sur de Estados Unidos, pasando por el norte y centro de México.

Se ha descrito que pueden vivir sin problemas en bosques y pastizales, también se considera que es una de las especies de lobo mejor adaptadas para las zonas áridas de los desiertos, por lo que habitaban en los desiertos norteamericanos. Actualmente con el trabajo de reintroducción, es posible encontrarlo en la sierra de San Luis y en el bosque nacional Gila en Estados Unidos.

Reproducción

El sistema de reproducción del lobo mexicano es de tipo vivíparo, la hembra alfa es la encargada de traer la nueva camada al mundo, pueden parir entre dos a seis lobeznos, los cuales son totalmente dependientes de la madre, ya que estos al nacer están ciegos y sordos, por lo que no pueden valerse por sí solos.

Otro dato importante en la reproducción es que se realiza en invierno, específicamente en el mes de enero y el periodo de gestación dura dos meses o aproximadamente 62 días.

¿Por qué el lobo mexicano está en peligro de extinción?

Como se explicó al principio del texto, el lobo mexicano había sido declarado extinto, pues durante la década de 1930 sufrieron ataques del lado de los Estados Unidos y para 1950 comienza la persecución del lado mexicano, quedando pequeñas poblaciones aisladas y diezmadas haciendo imposible su evolución en el tiempo.

Actualmente su condición es delicada, ya que su rango de clasificación es animal en peligro de extinción, con pocos animales en vida natural, su pronóstico es reservado aunque lleno de esperanza. El plan de reintroducción del lobo mexicano sigue en pie y para el año 2019 se contabilizaron un poco menos de 200 ejemplares en vida silvestre.

Hoy en día las principales amenazas para su extinción siguen siendo las mismas:

  • Persecución humana.
  • Caza Ilegal.
  • Pérdida de hábitat.

¿Qué efectos tuvo la desaparición del lobo mexicano en su hábitat?

Cuando el lobo gris mexicano se ausentó de las zonas que controlaba, el equilibrio ecológico existente se rompió, sobre todo a nivel de las cadenas tróficas. Si bien es cierto que el lobo ya no se comería el ganado criado por los humanos, su lugar lo fueron llenando otros carnívoros como los pumas que también pueden atacar el ganado.

Con la ausencia de este depredador los herbívoros han tenido un crecimiento descontrolado, por lo que acaban rápidamente con la capa vegetal del sitio e impiden que los planes de reforestación tengan éxito, ya que consumen a las plantas antes de que se desarrollen y crezcan por completo.

Ficha informativa del lobo mexicano, Canis lupus baileyi

Referencias

  • Blanco, A.; Rodríguez, B.; Valadez, R. (2007).
  • Dirección General de Zoológicos y Conservación de la Fauna Silvestre de la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México, Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp). (2013).
  • Servín, J. (1991).
  • Travis, J.; Allendorf, F.; Boyd, D.; Cortés-Ortiz, L.; Eggert, L.; Genereux, D.; Lynch, M.; Maldonado, J.; Nielsen, R.; Sawyer, K.; Ables, C.; Briscoe, J. (2019).