Cabra doméstica: Capra aegagrus hircus

Cabra doméstica, Capra aegagrus hircus
Cabra doméstica, Capra aegagrus hircus

Introducción

Desde hace unos 10.000 años atrás, con las primeras prácticas agrícolas, el hombre comenzó a desarrollar métodos para la domesticación animal, ya sea como animales de compañía, medio de transporte o como fuente de alimentación. Entre las distintas prácticas que implica la domesticación animal, se encuentra la ganadería, la cual comprende el manejo y explotación animal con fines productivos y para su aprovechamiento, como es el tema que nos ocupa, la cabra doméstica (Capra aegagrus hircus); prácticas que se encuentra estrechamente relacionadas con la agricultura.

Cabra doméstica hace referencia a su designación común, también se le llama chiva o chivo, cuando son adultos, si se trata de crías: cabrito.


La cabra doméstica (Capra aegagrus hircus) fue una de las primeras especies en ser domesticadas, probablemente descendiente de la cabra salvaje (Capra aegagrus) o de posibles hibridaciones de cabras silvestres. Se cree que la cabra fue domesticada 6.000 o 7.000 años a.C., siendo uno de los primeros animales domesticados por los humanos. Desde entonces, su población se ha extendido y diversificado en un gran número de razas, siendo utilizadas sobre todo en aquellas regiones que no son aptas para otro tipo de ganadería.

A continuación, se describirá con mayor detalle las características principales de la cabra domestica así como su valor económico en la producción animal.

Características de la cabra doméstica

La cabra doméstica es un mamífero artiodáctilo con cuernos y considerado de talla pequeña, cuyas poblaciones se encuentra mayormente domesticadas, aunque se han registrado numerosos casos de cabras asilvestradas. Se pueden distinguir una gran variedad de razas, dependiendo de su tamaño y coloración. Generalmente, los adultos alcanzan los 64 cm de altura, con un peso que varía desde los 9 a los 113 kg según la raza.

Las cabras domésticas son animales sexualmente dimórficos. Los machos se caracterizan por presentar un par de cuernos huecos que pueden ser en forma de cimitarra o de espiral, un penacho de pelo semejante a una barba, así como glándulas odoríficas sexuales y un mayor tamaño que las hembras.

El pelaje es diferente según la raza, desde corto a largo, o espeso a sedoso, cuenta con una alta gama de patrones y coloración. Existen un gran número de razas de cabra doméstica, entre las que podemos identificar a la alpina, saanen, angora, enana, andaluza, cachemira, bóer, entre otras.

Distribución y hábitat

La cabra doméstica se encuentra presente alrededor del mundo, aunque su ancestro, la cabra salvaje (Capra aegagrus), proviene de Europa y Asia central. Se adapta a una gran cantidad de hábitats, desde localidades templadas hasta en el trópico y a una variada gama de ecosistemas terrestres como: sabanas o praderas, bosques, selvas, sistemas montañosos, entre otros. Son capaces de residir en dunas y desiertos si se encuentran bien alimentadas e hidratadas.

Al ser un animal domesticado, puede ser criado en una gran cantidad de hábitats, exceptuando los desiertos, las tundras y los ecosistemas acuáticos. En su desarrollo, las cabras requieren de hierba fresca para su pastoreo, un refugio limpio y ventilado, así como un espacio amplio en el que poder descansar. De igual forma, al ser un animal domesticado, tiende a ser susceptible a la depredación, siendo sus principales predadores coyotes, pumas o zorros por citar algunos; así que en las granjas o espacios de cría se suelen proteger con vallas. Son principalmente animales agrícolas.

La cabra doméstica presenta hábitos diurnos y se describen como animales ágiles, aunque un tanto sedentarios.

Alimentación de Capra aegagrus hircus

Son mamíferos rumiantes, principalmente se alimentan de hierbas y arbustos pero son capaces de alimentarse de otro tipo de vegetación. Prefieren las gramíneas, aunque evitan alimentarse de hierbas aromáticas o cubiertas de heces. En determinadas épocas del año, cuando no pueden pastar, la cabra doméstica depende completamente de las raciones de alimento que les aporten sus criadores, normalmente piensos balanceados, paja y heno destinados a tal fin.


Reproducción de la cabra doméstica

Al tratarse de un animal doméstico, su reproducción depende en gran medida de los humanos. Presentan un sistema reproductivo poligínico, es decir, el macho cabrío de mayor rango tiene acceso a las hembras dentro del rebaño, comportamiento que también se aprecia en las cabras salvajes (Capra aegagrus). Mientras que los machos alcanzan la madurez sexual a los 5 meses de edad, las hembras llegan a la adultez al primer año. Cuando alcanzan la madurez sexual y próxima a la temporada reproductiva, los machos cabríos compiten para subir de rango dentro del rebaño, para ello luchan por medio de cabezazos hasta que su oponente se rinde, siendo el macho de mayor rango el que porta el derecho de reproducirse.

En las zonas templadas, la temporada de cópula comienza a finales del verano hasta principio de invierno. No obstante, en el trópico, algunas razas de cabra doméstica pueden reproducirse durante todo el año. La gestación difiere según la raza, pero generalmente abarca entre 145 a 152 días y con un rango de descendientes que va de 1 a 3 crías por parto. Cuando nacen, las crías ya son capaces de movilizarse por sí mismas apenas horas después de su nacimiento, sin embargo, el periodo de lactancia puede durar hasta 10 meses. Las crías son denominadas chivos o cabritos.

Importancia económica

Gracias a su buenas dotes en cuanto a adaptaciones geográficas, la ganadería caprina ocupa aquellos territorios donde la topografía y características del terreno no permiten otro tipo de ganadería, por ejemplo la porcina.

En el mercado se pueden encontrar una alta gama de productos derivados de la cabra doméstica, entre ellos la leche, la lana, el queso, la carne y la propia piel. Su leche es considerada saludable, bajas en grasas, y uno de sus principales productos, aunque generalmente se utiliza para la elaboración de quesos. La carne de cabra adulta es un plato tradicional tanto en Asia como en África del Norte, mientras que en occidente no cuenta con la misma aprobación. Su sabor es fuerte, varia con su alimentación y con el clima. No obstante, la carne del cabrito (juvenil) es considerada un manjar fino en todas la áreas que se cría. Se trata de un alimento alto en yodo, cinc, selenio, sodio, colesterol, proteínas y vitaminas E, B3 y B6, así como en magnesio y agua. A esta carne se denomina cabrito.

El cuero y el pelo de la cabra doméstica, (Capra aegagrus hircus) se utilizan sobre todo a los alrededores del Mediterráneo; el pelo es aprovechado para la elaboración de telas y cuerdas, algunas especies de cabra (Angora y Cachemira) producen lana, la cual se utiliza en la industria de confección de tejidos.

No obstante, su cría puede ser perjudicial para el medio ambiente, dado que los campos de pastoreo de la cabra doméstica son propensos a la erosión, lo que a su vez vuelve las tierras en poco fértiles y aumenta la desaparición de la vida silvestre.

Clasificación. Taxonomía de Capra aegagrus hircus

Dominio: Eukaryota, eucarionte
Reino: animalia, animales
Subreino: Eumetazoa, eumetazoos
Phylum: Chordata, cordados
Subphylum: Vertebrata, vertebrados
Clase: Mammalia, mamíferos
Orden: Artiodactyla, artiodáctilos
Familia: Bovidae, bóvidos
Subfamilia: Caprinae, caprinos
Género: Capra, cabras
Especie: Capra aegagrus
Subespecie: Capra aegagrus hircus. Linnaeus, 1978. (Cabra doméstica, chivo)

Bibliografía

Mileski, A. 2004. «Capra hircus»
Hickman, C.P., Roberts, L. y Larson, A. 2002.
Álvarez-Romero, J. y R. A. Medellín. 2005.

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