Información del búfalo africano, Syncerus caffer

Búfalo africano, Syncerus caffer
Búfalo africano, Syncerus caffer
Regina Hart/CC BY 2.0

El búfalo africano (Syncerus caffer), es el más grande y formidable de los bóvidos salvajes de África, se trata de una especie de mamífero de la familia Bovidae y orden Artiodactyla.

Syncerus caffer también es conocido como búfalo africano, búfalo de El Cabo, búfalo cafre, o búfalo cape.

Características generales

Los búfalos africanos son mamíferos muy grandes, ungulados -que se apoyan y caminan con el extremo de los dedos, provistos de pezuñas-, caracterizados por su contextura robusta y cuernos grandes y pesados.

Syncerus caffer no ha podido ser domesticado por el hombre. Usualmente viven en manadas numerosas, lo cual representa grandes ventajas ya que comparten información sobre los mejores lugares para alimentarse, y ofrece una mayor protección contra los depredadores. Una manada de búfalos es capaz de ahuyentar a una manada de leones para proteger a un miembro del grupo. El búfalo africano puede vivir en promedio 26 años. Los machos adultos experimentan una tasa de mortalidad más alta que las hembras adultas.

Estos, a diferencia de las hembras, tienen una joroba justo más allá del cuello grueso y una papada bajo la barbilla. El búfalo africano presenta rangos de tamaños variables, basados ​​en el sexo y la subespecie. En la subespecie más grande, Syncerus caffer caffer, los machos pueden pesar más de 835 kg y las hembras hasta 500 kg.

Syncerus caffer es típicamente de color marrón oscuro a negro. El color cambia a medida que el búfalo recién nacido madura, generalmente se oscurece con la edad hasta la madurez. Las hembras tienden a tener colores más claros, cuernos más pequeños y maduran antes que los machos.

La característica más prominente del búfalo africano es la presencia de unas protuberancias óseas, los cuernos, los más grandes de los miembros de la familia Bovidae, con los extremos virados hacia adentro, representan el arma más temida por sus depredadores. Los cuernos están presentes en ambos sexos, aunque los de las hembras son relativamente más delgados. La longitud del cuerno es amplia y puede alcanzar 130 cm de punta a punta.

Hábitat de Syncerus caffer

Distribución del Búfalo africano, Syncerus caffer
Distribución del Búfalo africano

Históricamente, se encontraron búfalos africanos en la mayor parte del África subsahariana. Hoy su distribución se reduce considerablemente y se limita en gran medida a las reservas. Su hábitat está afectado por la actividad humana y su número se ha reducido enormemente.

El búfalo africano puede ocupar prácticamente cualquier hábitat con agua y hierba. Se encuentran en bosques densos o lluviosos de tierras bajas, pastizales, sabanas costeras, llanuras y matorrales semiáridos. Muestra una preferencia por el hábitat ribereño, especialmente en la estación seca. Se encuentran usualmente en las proximidades (≤1 km) a cuerpos de agua, hasta los 20 km de distancia del agua.

Comportamiento del búfalo africano

Los búfalos de África son sociales y se congregan en manadas que van desde unos pocos individuos hasta más de mil. Forman dos tipos de manadas: grupos grandes, de sexo mixto y de edad mixta, a veces denominados «rebaños de cría», y los «rebaños de solteros», grupos pequeños, todos de raza masculina. En general, los machos Syncerus caffer se encuentran en los márgenes del grupo mixto, mientras que las hembras y las crías se concentran en el interior.

Los varones tienen una jerarquía de dominancia en los rebaños y se enfrentan para determinar el dominio. El combate se inicia cuando un macho se acerca y presenta sus cuernos a otro macho, que responde de manera similar. Después del combate, los machos generalmente vuelven al pastoreo, ya que el combate casi nunca se intensifica más allá de lo que parece ser una competencia leve. Aún cuando los machos dominen las manadas, las decisiones sobre dónde pastar las determinan las hembras.

El búfalo africano tiene sentidos agudos para detectar amenazas, como los depredadores. Se basan en una combinación de señales visuales, olfativas y auditivas para navegar en su entorno. Tienen buena vista y son capaces de detectar leones desde más de un kilómetro de distancia. El búfalo africano también depende de señales olfativas. Los toros adultos usan información olfativa en la orina de las hembras para determinar su etapa de celo.

Aunque generalmente es silencioso, el búfalo africano vocaliza de diferentes maneras. Los sonidos están asociados a distintas actividades o situaciones, por ejemplo, el balido de una cría en apuros, que se produce cuando se separa de su madre. Este ruido llama la atención de las madres y de otros búfalos mayores presente en los alrededores.

Hábitos alimenticios de Syncerus caffer

Los búfalos africanos son mamíferos rumiantes, con estómago policompartimentado. Dedican una gran parte de su tiempo a alimentarse, digiriendo los alimentos en dos etapas: consumo y rumia. El búfalo africano pasta extensamente en la hierba fresca, que representa su dieta durante la estación húmeda, recurriendo solo a los arbustos y árboles cuando hay una deficiencia de hierba.

Después de pastorear la hierba, los búfalos deben pasar largo tiempo masticando el bolo para extraer más nutrientes de sus alimentos –proceso conocido como rumia-. El búfalo africano muestra un patrón de actividad típico, que está marcado por el “pastoreo-rumia-descanso”, aunque estos patrones pueden variar estacionalmente o por la presión de depredadores. Sus hábitos dietéticos son responsables de la apertura de áreas de pastizales largos para otras especies con hábitos de alimentación más selectivos, por lo tanto juegan un importante papel ecológico en las sabanas del África.

Reproducción de los búfalos africanos

El búfalo africano es promiscuo (apareo con múltiples parejas). A medida que se acerca la temporada de apareamiento, los machos de las manadas de solteros vuelven a unirse a las manadas mixtas para buscar hembras en celo. Al encontrarla, el macho la sigue hasta que esté receptiva para el apareamiento. Si se acerca un macho más dominante, el primer macho vuelve al pastoreo y el nuevo macho se hace cargo de la situación. Una vez que la hembra es receptiva, el macho la monta. Durante este tiempo, otros machos se reúnen alrededor de ellos. Cuando se completa el apareamiento, otro individuo varón cuidará a la hembra.

El apareamiento y los nacimientos pueden ocurrir a lo largo de todo el año, puesto que las hembras de búfalo son poliéstricas, con ciclos reproductivos en cualquier estación anual. La duración de la gestación es entre 300 a 340 días (aproximadamente 11 meses). El número de cría por gesta es de una. Los terneros generalmente se destetan a los 9 o 10 meses y comienzan a comer alimentos sólidos en el segundo mes. Se vuelven independientes entre uno y dos años de edad.

Las hembras de búfalo africano brindan cuidados extensos a sus crías. Además de alimentar, defender y guiar, la atención materna también consiste en acariciar y jugar con la cría.

Depredación frente a otro mamíferos

El búfalo africano es una presa formidable debido a su gran tamaño y su agresión. Sin embargo, han desarrollado una variedad de adaptaciones anti-depredadoras, la más obvia es su congregación en grandes manadas para aumentar la vigilancia y disminuir la probabilidad de que cualquier individuo pueda ser señuelo.

Por lo enormes cuernos de Syncerus caffer, los depredarores como leones (Panthera leo), los leopardos (Panthera pardus) y las manadas de hienas (varias especies de la familia Hyaenidae) intenten evitar a los machos dominantes, depredando a los ejemplares menos dominantes, viejos y/o enfermos, o la cría cuando están lejos de las madres. Esta es una función típica de los depredadores, útil para la especie, después de todo, ya que reduce la presión alimenticia en el hábitat.

Estado de conservación

Todas las subespecies de Syncerus caffer son consideradas por la UICN, Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, como de “Preocupación Menor”. En el siglo XIX, las poblaciones de búfalos africanos estuvieron expuestas a la peste bovina, una enfermedad del ganado doméstico. En el siglo siguiente, la peste bovina diezmó las poblaciones de búfalos. Mientras que las poblaciones se han recuperado en su mayoría, las nuevas amenazas incluyen la fragmentación del hábitat y la caza furtiva.

Referencias bibliográficas

Syncerus caffer, Encyclopedia of Life, http://www.eol.org.

– Ryan, S. J., Knetchtel, Christiane U., Wayne M. (2006). Range and Habitat Selection of African Buffalo in South Africa. Journal of Wildlife Management 70 (3): 764–776.

– Richard Estes, Cape buffalo, Encyclopædia Britannica.

– IUCN SSC Antelope Specialist Group (2008). Syncerus caffer. In: IUCN. IUCN Red List of Threatened Species.