Alce (Alces alces), cérvido con cornamenta en forma de pala

Alce, Alces alces
Alce (Alces alces)

El alce, de nombre científico Alces alces, es un mamífero clasificado en el orden Artiodactyla y familia Cervidae. Se reconocen subespecies, como es el caso del alce europeo, alce del cáucaso, alce de Alaska, etc. Aunque la taxonomía es controvertida, puesto que para algunos autores lo que consideran como subespecies, otros lo elevan a especies independientes.

Características físicas del alce

El alce es la especie con mayor tamaño dentro del grupo de los ciervos (Cervidae). Las patas son largas, esbeltas y fuertes, las cuales dan soporte al resto del cuerpo. El cuello es grueso, no muy alto, la cabeza grande, con orejas de 25 cm. Presenta un labio superior grueso, el cual sobresale del inferior, y el hocico está levemente dirigido hacia abajo. El color del pelaje es gris, aproximándose a negro o marrón oscuro, aunque las patas son un poco más claras. Los jóvenes tienen un pelaje más claro y rojizo.

Emplean los dientes inferiores y el paladar óseo para cortar la vegetación y poder ingerirla. Los cuernos o astas pesan hasta 20 kg. Solo los machos presentan cornamenta, los adultos en forma de pala y los juveniles ramificada.

Los machos adultos siempre son más pesados y grandes que las hembras. Un macho en promedio pesa de 360 a 600 kg y mide de 2,4 a 3,4 m, en cambio, una hembra de 270 a 400 kg, con una altura que oscila de 2.3 a 3.0 m.

Hábitat y comportamiento del alce

Los bosques de matorrales, montañas y tundras, con un nivel alto de forraje, son indispensables para el alce. No toleran demasiado el calor, por lo que gustan permanecer cerca de humedales, ríos, lagos o pantanos de agua dulce. Su rango altitudinal oscila entre 0 a 2500 m.

Son mamíferos con actividad tanto de día como de noche, pero prefieren el amanecer y atardecer para su forrajeo diario. Realizan migraciones durante la época reproductiva o en los casos de alta densidad poblacional.

El alce es descrito como solitario, aunque puede formar pequeños grupos durante el invierno, dirigido por una hembra (si quieres saber más sobre el comportamiento de mamíferos te lo contamos en este enlace).

Reproducción y desarrollo de Alces alces

En épocas de reproducción marcan los árboles para dejar su aroma y realizan vocalizaciones para atraer parejas. Son capaces de chillar estruendosamente durante la temporada de apareamiento y se pueden escuchar las vocalizaciones hasta a 2 kilómetros de lejanía. Debido a la forma y tamaño de las orejas, poseen un oído desarrollado, al igual que el olfato.

La época de reproducción se da desde septiembre hasta octubre. La hembra tiene que ser fertilizada durante el ciclo estral, que dura 25 días aproximadamente. Si en este periodo la hembra no ha sido fecundada, el ciclo se repetirá 3 semanas después.

La gestación se produce entre los 230 a 250 días. El número de crías es por lo general de un ejemplar, aunque a veces pueden nacer dos. Una cría de alce pesa cerca de 16 kilogramos y aumentan rápidamente de peso durante la lactancia.

A los 5 meses las crías son destetadas y la independencia se consigue al año. Ambos sexos alcanzan la edad para el apareamiento a los 2 años, no obstante, precisan más tiempo para desarrollarse y poder reproducirse adecuadamente.

De qué se alimenta el alce

Alces alces consume ramas y hojas de árboles y arbustos leñosos. Los abetos (información aquí), pinos, cipreses y sauces son perfectos para su alimentación. También se alimentan de vegetación acuática.

Rango geográfico y conservación

La especie se distribuye entre Asia y Europa, en el oeste europeo es más visible en países como Escandinavia, Polonia, República Checa y en el este de Rusia, en Siberia y Ucrania. En cuanto a Asia, son más visibles en el norte, especialmente en las zonas norteñas de Kazajistán, China y Mongolia. Es posible verlos también en Norteamérica, concretamente en Alaska y Canadá.

El estado de conservación de Alces alces es positivo, de hecho se ha informado de un incremento de la población en los últimos años, por esta razón es catalogado como de preocupación menor. No obstante, entre sus amenazas se citan la perturbación de su hábitat por el hombre consecuencia de construcciones, agricultura o ganadería, también la caza es un factor que puede mermar la población de individuos adultos.

Se ha reportado como expectativa media de vida la edad de 20 años.